Día 5 de 9

Quinto día — Por la paz y la memoria

  1. Oración de todos los días

    Amatxu de Begoña,
    madre de esta villa:
    desde tu colina se ve todo lo nuestro.

    Mira a los que trabajan, a los que ya no trabajan
    y a los que están enfermos en esta casa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Génesis 4,8-12

    8 Dijo después Caín a su hermano Abel: Salgamos fuera. Y estando los dos en el campo, Caín acometió a su hermano Abel y le mató, 9 Preguntóle después el Señor a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel? Y respondió: No lo sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? 10 Replicóle el Señor: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano está clamando a mí desde la tierra. 11 Maldito, pues, serás tú desde GÉNESIS ahora sobre la tierra, la cual ha abierto su boca y recibido de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Después que la habrás labrado, no te dará sus frutos: errante y fugitivo vivirás sobre la tierra.
  3. Meditación del día 5

    Esta tierra tiene memoria de violencia. La paz pide verdad y no olvido fácil.

    Caín mata a su hermano y, cuando Dios le pregunta dónde está Abel, contesta con la frase más cínica de la Biblia: no sé, ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano? Y Dios no se conforma: la voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. La violencia no se borra con callarla. La tierra la recuerda, y Dios también.

    El País Vasco vivió décadas de terrorismo de ETA, con cientos de asesinados, amenazados, extorsionados y escoltados, y también sufrió otras violencias, incluida la que vino del propio Estado. Durante años mucha gente miró hacia otro lado o se calló por miedo. La paz llegó, pero la memoria sigue siendo delicada: hay víctimas que todavía sienten que se les pide olvidar demasiado pronto. La paz cristiana no es un borrón. Necesita que se diga la verdad, que se reconozca el daño y que quien lo hizo cambie de verdad. Rezar por la reconciliación sin escuchar antes a las víctimas sería hacer lo mismo que Caín: no saber dónde está el hermano.

  4. Petición

    Danos paz con memoria:
    consuelo a las víctimas y conversión a quien hizo daño.
    Amén.

  5. Oración final

    Dios te salve, María…

    Amatxu de Begoña,
    madre de Bizkaia:
    ruega por nosotros,
    por los que trabajan y por los que sufren.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.