Día 9 de 9

Noveno día — Víspera de su fiesta

  1. Oración de todos los días

    Jesús, María y José:
    vuestra casa tampoco fue fácil.

    Bendecid la mía tal como está,
    con lo que funciona y lo que llevamos años sin arreglar.
    Enseñadnos a aguantarnos y a querernos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Colosenses 3,12-17

    12 Revestios, pues, como escogidos que sois de Dios, santos y amados, revestios de entrañas de compasión, de benignidad, de humildad, de modestia, de paciencia; 13 sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro: así como el Señor os ha perdonado, así lo habéis de hacer también vosotros. 14 Pero sobre todo, mantened la caridad, la cual es el vínculo de la perfección, 15 y la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados para formar un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 La palabra de Cristo tenga en abundancia su morada entre vosotros, con toda sabiduría, enseñándoos y animándoos unos a otros, con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando de corazón, con gracia o edificación las alabanzas a Dios. 17 Todo cuanto hacéis, sea de palabra o de obra, hacedlo todo en nombre de nuestro Señor Jesucristo, dando por medio de Él gracias a Dios Padre. Deberes de la familia cristiana
  3. Meditación del día 9

    Mañana es la fiesta de la Sagrada Familia. Lo que se pide es lo de siempre: aguantar juntos y querernos.

    Esta es una de las lecturas que se proclaman en la fiesta de la Sagrada Familia. Pablo pide revestirse de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportarse mutuamente y perdonarse cuando alguien tenga una queja contra otro. Y por encima de todo, el amor, que lo une todo.

    No describe a una familia sin conflictos, sino a una que sabe qué hacer con ellos. Soportarse no es resignarse; es aguantar los defectos del otro sabiendo que el otro aguanta los tuyos. Perdonar no es olvidar lo ocurrido; es no cobrárselo eternamente.

    Mañana es la fiesta de la Sagrada Familia, en plena Navidad, cuando las casas se llenan y también aparecen las tensiones de siempre. Quizá no se resuelva todo en estos días, ni hace falta. Basta con decidir algo pequeño: no sacar ese tema en la cena, pedir perdón por lo del año pasado, dar las gracias a quien sostiene la casa. Así es como Nazaret entra en una familia de hoy.

  4. Petición

    Jesús, María y José, gracias por estos nueve días.
    Quedaos en esta casa todo el año.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, María y José,
    os doy el corazón y el alma mía.
    Jesús, María y José,
    asistidme en mi última agonía.
    Jesús, María y José,
    que descanse en paz con vosotros.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.