Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 15 de agosto
Oración de todos los días
Virgen de la Asunción,
llevada al cielo en cuerpo y alma:
recuérdame que mi cuerpo también importa.Cuida el mío, que ya me avisa;
y dame esperanza de lo que no se ve.
Amén.Lectura del día
51 Ved aquí, hermanos, un misterio que voy a declararos: Todos, a la verdad, resucitaremos, mas no todos seremos mudados en hombres celestiales. 52 En un momento, en un abrir y cerrar los ojos, al son de la última trompeta, porque sonará la trompeta, y los muertos resucitarán en un estado incorruptible, y entonces nosotros seremos inmutados. 53 Porque es necesario que este cuerpo corruptible sea revestido de incorruptibilidad y que este cuerpo mortal sea revestido de inmortalidad. 54 Mas cuando este cuerpo mortal haya sido revestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita la muerte ha sido absorbida por una victoria. 55 ¿Dónde está, ¡oh muerte!, tu victoria?, ¿dónde está, ¡oh muerte!, tu aguijón?. 56 Aguijón de la muerte es el pecado, al paso que la fuerza del pecado es ocasionada de la Ley.. 57 Pero demos gracias a Dios, que nos ha dado victoria contra la muerte y el pecado por la virtud de nuestro Señor Jesucristo.
Meditación del día 9
Mañana es la Asunción. Lo que se celebra es una promesa que abarca todo lo que somos.
Pablo anuncia un misterio: lo corruptible se revestirá de incorrupción, lo mortal de inmortalidad. Y se permite una burla: «¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?». No es la burla de quien desprecia el dolor, sino la de quien sabe que la muerte no tiene la última palabra.
Mañana es 15 de agosto. La Asunción se celebra desde hace siglos, primero en Oriente, y Pío XII la definió como dogma en 1950, después de consultar a los obispos del mundo. Lo que se celebra es una promesa que abarca todo: el alma y el cuerpo, la juventud y la vejez, la salud y la enfermedad crónica, la fiesta del pueblo y los que se fueron, los vivos y los muertos. Todo lo que has puesto delante de Dios estos nueve días cabe ahí. Mañana, cuando pase la imagen por tu calle, mírala como lo que es: una mujer de carne y hueso que ya llegó adonde todos vamos.
Petición
Virgen de la Asunción, gracias por estos nueve días.
Llévanos contigo, a los vivos y a los muertos de esta familia.
Amén.Oración final
Dios te salve, María…
Virgen Asunta al cielo,
ruega por nosotros
y alcánzanos la esperanza de la resurrección,
cuerpo y alma, como tú.
Amén.
Con este día se cierra la novena.