Día 2 de 9
Segundo día — Atender gratis
Oración de todos los días
San José Gregorio Hernández,
médico de los pobres:intercede por los enfermos que te encomiendo,
y por los que no tienen con qué pagar un tratamiento.
Guía las manos de los médicos.
Amén.Lectura del día
7 Id y predicad, diciendo: Que ha llegado el reino de los cielos. 8 Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, lanzad demonios, dad graciosamente lo que graciosamente habéis recibido. 9 No llevéis oro, ni plata, ni dinero alguno en vuestros bolsillos: 10 ni alforja para el viaje, ni más de una túnica y un calzado, ni cayado: porque el que trabaja merece que le sustenten.
Meditación del día 2
Cobraba a quien podía y no cobraba a quien no. A veces compraba él la medicina.
Cuando Jesús envía a sus discípulos, les encarga curar enfermos y les da una regla: «Dad graciosamente lo que graciosamente habéis recibido». Pero en la misma frase añade que el trabajador merece su sustento. No es un elogio del trabajo sin paga, sino una manera de tratar lo recibido: lo que te ha sido dado no se convierte en un instrumento para exprimir a nadie.
El doctor Hernández cobraba a los que podían pagar y atendía gratis a los que no, y muchas veces pagaba de su bolsillo las medicinas que el enfermo no podía comprar. Hoy la atención médica es un sistema, no un médico generoso, y la pregunta se vuelve colectiva: ¿se atiende igual al que tiene seguro privado que al que espera meses en la sanidad pública? ¿Se niega la urgencia al que no lleva la tarjeta? Si trabajas en salud, en una farmacia o en un seguro, la oración de hoy te toca de cerca. Y si no, también: esto se decide votando y reclamando.
Petición
Que los enfermos sin dinero sean atendidos igual.
Amén.Oración final
San José Gregorio Hernández,
médico de los pobres:
intercede por los enfermos,
por los que no pueden pagar su tratamiento
y por quienes los atienden.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.