Día 1 de 9
Primer día — Médico y creyente
Oración de todos los días
San José Gregorio Hernández,
médico de los pobres:intercede por los enfermos que te encomiendo,
y por los que no tienen con qué pagar un tratamiento.
Guía las manos de los médicos.
Amén.Lectura del día
15 A mí me ha concedido Dios el expresar lo que siento; y el tener pensamientos dignos de los dones recibidos del Señor; porque Él es la guía de la sabiduría, y el que corrige a los sabios; 16 puesto que estamos en sus manos nosotros y nuestros discursos, y toda la sabiduría, y la ciencia del obrar, y la disciplina. 17 Él mismo me dio la verdadera ciencia de las cosas existentes; para que yo conozca la constitución del mundo, y las virtudes de los elementos, 18 el principio y el fin y el medio de los tiempos, y las mudanzas de las estaciones, y las vicisitudes o variaciones de los tiempos, 19 el curso del año, y las situaciones de las estrellas, 20 las naturalezas de los animales, y la bravura de las fieras, la violencia de los vientos, y las inclinaciones de los hombres, la variedad de las plantas y las virtudes de las raíces. 21 En suma, aprendí cuantas cosas hay ocultas, y nunca vistas; pues la sabiduría, que es el artífice de todas, me instruyó. SABIDURÍA Es hija de Dios
Meditación del día 1
No veía contradicción entre la ciencia y la fe: enseñaba medicina y comulgaba a diario.
El autor del libro de la Sabiduría da gracias a Dios por haberle dado a conocer cómo está hecho el mundo: los elementos, el curso del año, la posición de las estrellas, la naturaleza de los animales, las variedades de las plantas y las virtudes de las raíces. Para él estudiar la naturaleza no era alejarse de Dios, sino aprender de la sabiduría que hizo todas las cosas.
José Gregorio Hernández se formó en Caracas y en París, trajo a Venezuela los métodos de laboratorio que se usaban en Europa y fundó cátedras de histología y fisiología en la Universidad Central. Era un científico de verdad, de microscopio y bibliografía. Y comulgaba todos los días. No vivía la fe y la ciencia como dos cajones separados ni como enemigas. A ti quizá te han hecho creer que hay que elegir, o que creer es cosa de gente sin estudios. Su vida dice lo contrario: se puede saber mucho, dudar con método, y rezar. Y lo que sabes, si lo pones al servicio de los demás, también es oración.
Petición
Que no separe lo que sé de lo que creo.
Amén.Oración final
San José Gregorio Hernández,
médico de los pobres:
intercede por los enfermos,
por los que no pueden pagar su tratamiento
y por quienes los atienden.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.