Día 8 de 9

Octavo día — Al final hay Calvario

  1. Oración de todos los días

    Jesús Nazareno,
    que vas cargando la cruz y sigues andando:

    no te pido que me quites este peso todavía.
    Te pido paso, aliento
    y que no me deje solo en la subida.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 15,33-39

    33 Y a la hora de sexta se cubrió toda la tierra de tinieblas hasta la hora de nona. 34 Y a la hora de nona exclamó Jesús, diciendo en voz grande: Eloi, Eloi, lamma sabac-thani? Que significa: Dios mió, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 35 Oyéndolo algunos de los circunstantes, decían: Ved cómo llama a Elias. 36 Y corriendo uno de ellos, empapó una esponja en vinagre y, envolviéndola en la punta de una caña, dábasela a beber, diciendo: Dejad y veremos a ver si viene Elias a descolgarle de la cruz. SAN MARCOS Muerte de Jesús 37 Mas Jesús, dando un gran grito, expiró. 38 Y al mismo tiempo el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba abajo. 39 Y el centurión que estaba allí presente, viendo que había expirado con gran clamor, dijo: Verdaderamente que este hombre era hijo de Dios.
  3. Meditación del día 8

    Este camino no acabó bien en lo inmediato. La fe no promete que todo salga bien aquí.

    Jesús muere gritando. Marcos conserva las palabras en arameo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Es el comienzo del salmo 21, en la numeración antigua, y es también el grito de cualquiera que siente que Dios no responde. El evangelista no lo suaviza.

    El camino del Nazareno no termina bien en lo inmediato. No hay rescate de último minuto ni milagro que lo baje de la cruz. Y el primero que reconoce que ese hombre era Hijo de Dios es un centurión romano, uno de los que lo ejecutaron, viéndolo morir así.

    Hay predicadores que prometen que con suficiente fe todo saldrá bien: el negocio prosperará, la enfermedad se curará, los problemas desaparecerán. Es mentira, y hace mucho daño a quien no se cura, porque le hace pensar que le faltó fe. La fe cristiana no promete que todo se arregle aquí. Promete que Dios no suelta a nadie, ni siquiera en el grito más oscuro. Hoy se pide esa compañía para lo que no tiene arreglo.

  4. Petición

    Si esto no se arregla, no me sueltes.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús Nazareno,
    que cargaste la cruz por el camino del Calvario:
    danos fuerza en lo que llevamos,
    compañía en la subida
    y esperanza de resurrección.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.