Día 7 de 9
Séptimo día — Las procesiones
Oración de todos los días
Jesús Nazareno,
que vas cargando la cruz y sigues andando:no te pido que me quites este peso todavía.
Te pido paso, aliento
y que no me deje solo en la subida.
Amén.Lectura del día
9 Mejor es, pues, vivir dos juntos que uno solo; porque es ventajoso el estar en compañía. 10 Si uno va a caer, el otro le sostiene. Pero, ¡ay del hombre que está solo!, pues si cae, no tiene quien le levante. 11 Si duermen dos juntos se calentarán mutuamente; uno solo, ¿cómo se calentará?. 12 Y si alguien acometiere contra el uno de los dos, ambos le resisten. Una cuerda de tres dobleces difícilmente se rompe.
Meditación del día 7
Miles de personas llevan sus imágenes a hombros durante horas. Cargar en común es más fácil.
Más valen dos que uno, dice el Eclesiastés: si uno cae, el otro lo levanta; si duermen juntos, se calientan; y una cuerda de tres hilos no se rompe fácil. Es sabiduría de la vida diaria, de gente que viajaba en caravanas y sabía que solo no se llega lejos.
Las procesiones del Nazareno son eso mismo hecho cuerpo. En Guatemala, en Sevilla, en Panamá, en Popayán, en Medellín, decenas de cargueros llevan sobre los hombros andas que pesan muchísimo, durante horas, turnándose, acompasando el paso. Ninguno podría cargarlas solo. Muchos lo hacen por una promesa, otros por tradición familiar, otros sin saber bien por qué. Todos sostienen el mismo peso.
Cargar en común es más fácil, pero hay que dejarse ayudar. En las casas cuesta mucho decir: no puedo más, ayúdenme. Se prefiere aguantar en silencio hasta enfermarse. Hoy se pide la humildad de pedir ayuda a los tuyos, y la generosidad de ofrecer el hombro cuando son ellos los que no pueden.
Petición
Que sepa pedir ayuda a los míos.
Amén.Oración final
Jesús Nazareno,
que cargaste la cruz por el camino del Calvario:
danos fuerza en lo que llevamos,
compañía en la subida
y esperanza de resurrección.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.