Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 31 de enero

  1. Oración de todos los días

    San Juan Bosco,
    padre y maestro de los jóvenes:

    cuida a los muchachos de mi familia y de mi barrio.
    Y a los que educamos, danos paciencia, cariño
    y sentido del humor.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Filipenses 4,4-8

    4 Vivid siempre alegres en el Señor; vivid alegres, repito. 5 Sea vuestra modestia patente a todos los hombres, el Señor está cerca. 6 No os inquietéis por la solicitud de cosa alguna, mas en todo presentad a Dios vuestras peticiones por medio de la oración y de las plegarias, acompañadas de nacimiento de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepuja a todo entendimiento, sea la guardia de vuestros corazones, y de vuestros sentimientos en Jesucristo. 8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es conforme a verdad, todo lo que respira pureza, todo lo justo, todo lo que es santo, todo lo que os haga amables, todo lo que sirve al buen nombre, toda virtud, toda disciplina loable, esto sea vuestro estudio.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Su lema con los chicos era sencillo: alegría, estudio y piedad.

    «Estén siempre alegres en el Señor; lo repito, estén alegres». Pablo escribe esto desde la cárcel. Su alegría no depende de que las cosas vayan bien, sino de saber que el Señor está cerca. Y termina con una lista de lo que vale la pena pensar: lo verdadero, lo justo, lo limpio, lo amable.

    Don Bosco murió el 31 de enero de 1888, y mañana es su fiesta. A sus muchachos les resumía la vida en tres cosas: alegría, estudio y piedad. Domingo Savio, uno de sus alumnos, lo tradujo a su manera: aquí la santidad consiste en estar muy alegres. Murió a los catorce años y fue canonizado, no por hacer cosas extraordinarias, sino por vivir eso en lo ordinario.

    Al terminar esta novena se puede hacer algo muy salesiano: dar las gracias a un educador que te marcó, aunque haya pasado mucho tiempo. Y mirar a los jóvenes que tienes cerca, en tu casa, en tu barrio o en tu parroquia, con los ojos con que los miraba Don Bosco: no como un problema, sino como una promesa.

  4. Petición

    San Juan Bosco, gracias por estos nueve días.
    Cuida a nuestros jóvenes.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud:
    ruega por nuestros hijos y por nuestros jóvenes.

    María Auxiliadora, auxilio de los cristianos,
    ruega por nosotros.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.