Día 8 de 9

Octavo día — Por los educadores

  1. Oración de todos los días

    San Juan Bosco,
    padre y maestro de los jóvenes:

    cuida a los muchachos de mi familia y de mi barrio.
    Y a los que educamos, danos paciencia, cariño
    y sentido del humor.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Tesalonicenses 2,7-12

    7 Pudiendo como apóstoles de Cristo gravaros con la carga de nuestra subsistencia, más bien nos hicimos párvulos o mansos y suaves en medio de vosotros, como una madre que está criando, llena de ternura para con sus hijos. 8 De tal manera apasionados por vosotros, que deseábamos con ansia comunicaros no sólo el Evangelio de Dios, sino daros también nuestra misma vida: tan queridos llegasteis a ser de nosotros. 9 Porque bien os acordaréis, hermanos, de nuestros trabajos, y fatigas; cómo trabajando de día y de noche, a trueque de no gravar a nadie, predicamos ahí el Evangelio de Dios. 10 Testigos sois vosotros, y también Dios, de cuan santa, y justa, y sin querella alguna fue nuestra mansión entre vosotros, que habéis abrazado la fe, 11 sabiendo, como sabéis, que nos hemos portado con vosotros a la manera que un padre con sus hijos, 12 amonestándoos, consolándoos y conjurándoos a llevar una vida digna de Dios, que os ha llamado a su reino y gloria.
  3. Meditación del día 8

    Profesores, catequistas, monitores: gente que aguanta veinticinco adolescentes a la vez.

    Pablo describe su trabajo con los tesalonicenses con dos imágenes: una madre que cuida a sus hijos con ternura, y un padre que los anima y los exhorta uno por uno. Y añade que trabajó día y noche para no ser una carga. Era un educador que se entregaba entero, no solo con lo que enseñaba.

    Los profesores, los catequistas, los entrenadores y los monitores de grupos juveniles hacen hoy lo que Don Bosco hacía: pasar horas con adolescentes que no siempre quieren estar ahí. Muchos lo hacen mal pagados, con salones llenos, con padres que les exigen todo y no les respaldan nada. Merecen respeto y oración.

    Pero hay que decir también lo incómodo: en colegios, internados y grupos juveniles, también católicos, también de congregaciones religiosas, hubo educadores que abusaron de los menores a su cargo, y superiores que los encubrieron. Don Bosco no habría tolerado eso. Rezar por los educadores es también exigir que en cada lugar donde hay niños haya controles, protocolos y canales de denuncia que funcionen.

  4. Petición

    Sostén a los maestros
    y que se les respete.
    Amén.

  5. Oración final

    San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud:
    ruega por nuestros hijos y por nuestros jóvenes.

    María Auxiliadora, auxilio de los cristianos,
    ruega por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.