Salmos 82

1 Cántico y salmo de Asaf.

2 Oh Dios, ¿quién hay semejante a ti? No estés así en silencio: no te contengas, Dios mío.

3 Ya ves cuánto ruido meten tus enemigos, y cómo andan con la cabeza erguida los que te aborrecen.

4 Urdieron contra tu pueblo malvados designios, y han maquinado contra tus santos.

5 Venid, dijeron, y borremos esa gente de la lista de las naciones, y no quede más memoria del nombre de Israel.

6 Por cuyo motivo todos unánimes se han coligado: a una se han confederado contra ti

7 los pabellones de los idumeos, y los ismaelitas, Moab, y los agarenos,

8 Gebal, y Ammón, y Amalee: los filisteos con los asirlos.

9 Unióse también con ellos el asirio, e hizo se auxiliador de los hijos de Lot.

10 Pero tú, Señor, haz con ellos lo que con los madianitas y con Sisara, lo mismo que con Jabín en el torrente de Cisón.

11 Perecieron ellos en Endor, vinieron a parar en ser estiércol para la tierra.

12 Trata a sus caudillos como a Oreb, y a Ceb: y como a Cebee y a Salmana, a todos sus príncipes;

13 los cuales han dicho: Apoderémonos del santuario de Dios como heredad que nos pertenece.

14 Agítalos, ¡oh Dios mío!, como a una rueda,o como la hojarasca al soplo del viento.

15 Como fuego que abrasa una selva, cual llama que devora los montes;

16 así los perseguirás con el soplo de tu tempestad, y en medio de tu ira los aterrarás.

17 Cubre sus rostros de ignominia; que así, oh Señor, reconocerán tu nombre.

18 Avergüéncense, y sean conturbados para siempre: queden corridos, y perezcan.

19 Y conozcan que te es propio el nombre del SEÑOR, y que sólo tú eres el Altísimo en toda la tierra.