Salmos 81

1 Salmo de Asaf.

2 Presente está Dios en la reunión de los dioses de la tierra: y allí en medio de ellos juzga a los tales dioses.

3 ¿Hasta cuándo, les dice, seguiréis juzgando injustamente, guardaréis respetos humanos en favor de los pecadores?

4 Haced justicia al necesitado y al huérfano; atended la razón del abatido y del pobre.

5 Defended al pobre, y librad al desvalido de las manos del pecador.

6 Mas no tienen conocimiento, ni ciencia, andan entre tinieblas: se han trastornado todos los cimientos de la tierra.

7 Yo dije: Vosotros sois dioses, e hijos todos del Altísimo.

8 Pero habéis de morir como hombres, y caeréis como cada uno de los príncipes.

9 Oh Dios mío, levántate, juzga tú la tierra: pues que tuyas son por herencia todas las naciones.

De qué trata este capítulo

Escena de juicio en la que Dios se levanta en medio de la asamblea divina y acusa a los «dioses» (salmo 82 en la numeración hebrea), término que aquí designa a quienes ejercen autoridad y juzgan en la tierra (versículo 2). Les reprocha que favorezcan a los malvados y les ordena hacer justicia al huérfano, al pobre y al desvalido (versículos 3 a 5).

Por su ceguera, todo el orden del mundo vacila (versículo 6). El versículo 7, que los llama dioses e hijos del Altísimo, lo cita Jesús en el Evangelio de Juan (capítulo 10). Pero el versículo 8 recuerda que morirán como cualquier hombre, y el final pide a Dios que juzgue Él la tierra, pues todas las naciones son suyas.

Este capítulo en la misa

Un pasaje de este capítulo se proclama en 1 celebración del año litúrgico: