Salmos 71

1 Salmo; a Salomón.

2 Da, oh Dios, al rey tus leyes para juzgar, da al hijo del rey tu justicia; a fin de que él juzgue con rectitud a tu pueblo, y a tus pobres según la equidad.

3 Reciban del cielo los montes la paz para el pueblo, y reciban los collados la justicia.

4 Él hará justicia a los pobres o afligidos del pueblo, y pondrá en salvo los hijos de los pobres, y humillará al calumniador.

5 Permanecerá como el sol y la luna, de generación en generación.

6 Descenderá como la lluvia sobre el vellocino de lana y como rocío copioso sobre la tierra.

7 Florecerá en sus días la justicia, y la abundancia de paz, hasta que deje de existir la luna.

8 Y dominará de un mar a otro, y desde el río hasta el extremo del orbe de la tierra.

9 Postraránse a sus pies los etíopes: y lamerán el suelo ante él sus enemigos.

10 Los reyes de Harsis y los de las islas le ofrecerán regalos; traeránle presentes los reyes de Arabia y de Sabá:

11 le adorarán todos los reyes de la tierra, todas las naciones le rendirán homenaje:

12 porque librará del poderoso al pobre, y al desvalido que no tiene quien le valga.

13 Apiadarse ha del pobre y del desvalido; y pondrá en salvo las almas de los pobres.

14 Libertarlas ha de las usuras y de la iniquidad de los ricos; y será apreciable a sus ojos el nombre de los pobres.

15 Y vivirá, y le presentarán el oro de la Arabia: y le adorarán siempre: todo el día le llenarán de bendiciones.

16 Y en su tierra, aun en la cima de los montes habrá trigales: se alzarán sus frutos como el Líbano, y se multiplicarán en la ciudad como la yerba en los prados.

17 Bendito sea su nombre por los siglos de los siglos: nombre que existe antes que el sol. Y serán benditos en él todos los pueblos de la tierra: todas las naciones le glorificarán.

18 Bendito sea el Señor Dios de Israel; sólo él hace maravillas:

19 y bendito el nombre de su majestad eternamente. De su majestad y gloria quedará llena la tierra. ¡Así sea! ¡Así sea!

20 Fin de los cánticos de David, hijo de Jessé.