Salmos 53
1 Para el fin sobre los cánticos, Salmo de
2 inteligencia de David.
3 cuando fueron los ciferos a decir a Saúl:
4 ¿No sabes que David está escondido entre
5 Sálvame, ¡oh Dios!, por tu nombre, y defiéndeme con tu poder.
6 Escucha, ¡oh Dios!, mi oración: presta oídos a las palabras de mi boca.
7 Porque gentes extrañas han alzado bandera contra mí, y poderosos atentan a mi vida, sin mirar a Dios.
8 Pero ya Dios me socorre, y el Señor toma por su cuenta la defensa de mi vida.
9 Haz, ¡oh, Dios mío!, recaer los males sobre mis enemigos; y en honor de tu verdad extermínalos.
10 Yo te ofreceré un sacrificio voluntario; y alabaré, ¡oh Señor!, tu nombre, que tan lleno está de bondad:
11 puesto que me has librado de todas las tribulaciones, y ya mis ojos miran con desprecio a mis enemigos.
De qué trata este capítulo
Breve súplica de David (salmo 54 en la numeración hebrea), compuesta según su título cuando los de Zif avisaron a Saúl de que David se escondía en su territorio, como cuenta el primer libro de Samuel en los capítulos 23 y 26 (versículos 1 a 4).
El orante pide ser salvado por el nombre de Dios y que su oración sea escuchada, pues hombres violentos y extranjeros buscan su vida sin tener presente a Dios (versículos 5 a 7). Enseguida afirma con seguridad que el Señor sostiene su vida (versículo 8). Promete un sacrificio voluntario y la alabanza del nombre divino porque ya se ve librado de toda angustia (versículos 10 y 11). Es un modelo de oración que pasa del miedo a la confianza.
Este capítulo en la misa
Un pasaje de este capítulo se proclama en 1 celebración del año litúrgico:
- 25.º Domingo del Tiempo Ordinario · Ciclo B · Salmo responsorial (54(53),3-4.5.6.8)