Salmos 45
1 Para el fin: de los hijos de Coré: salmo para los misterios.
2 Dios es nuestro refugio y fortaleza: nuestro defensor en las tribulaciones que tanto nos han acosado.
3 Por eso no temeremos aun cuando se conmueva la tierra, y sean trasladados los montes al medio del mar.
4 Bramaron y alborotáronse sus aguas; a su furioso ímpetu estremeciéronse los montes.
5 Un río caudaloso alegra la ciudad de Dios: el Altísimo ha santificado su Tabernáculo,
6 Está Dios en medio de ella, no será conmovida: la socorrerá Dios ya desde el rayar el alba.
7 Conturbáronse las naciones, y bambolearonse los reinos: dio el Señor una voz, y la tierra se estremeció.
8 Con nosotros está el Señor de los ejércitos: el Dios de Jacob es nuestro defensor.
9 Venid y observad las obras del Señor, y los prodigios que ha hecho sobre la tierra.
10 Cómo ha alejado la guerra hasta el cabo del mundo. Romperá los arcos, hará pedazos las armas y entregará al fuego los escudos.
11 Estad tranquilos, y considerad que yo soy el Dios: ensalzado he de ser entre las naciones y ensalzado en toda la tierra.
12 El Señor de los ejércitos está con nosotros: nuestro defensor es el Dios de Jacob.