Salmos 133

1 Cántico gradual.

2 Ea, pues, bendecid al Señor ahora mismo, vosotros todos, ¡oh siervos del Señor! Vosotros los que asistís en la casa del Señor, en los atrios del templo de nuestro Dios,

3 levantad por las noches vuestras manos hacia el santuario y alabad al Señor.

4 Bendígate desde Sión el Señor que crió el cielo y la tierra.

De qué trata este capítulo

Último de los quince cánticos de las subidas (salmo 134 en la numeración hebrea), con el que se cierra la colección de los peregrinos. Es una breve invitación dirigida a los siervos del Señor que sirven en su casa durante la noche, probablemente sacerdotes y levitas en su turno de guardia en el templo (versículo 2).

Se les pide que alcen las manos hacia el santuario y bendigan al Señor (versículo 3). En el último versículo, la bendición vuelve hacia el pueblo: que el Señor, creador del cielo y de la tierra, los bendiga desde Sión (versículo 4). Por su carácter nocturno, la Iglesia lo reza en las Completas del sábado, antes del descanso del domingo.