Salmos 114

1 Amé al Señor, seguro de que oiría la voz de mi oración.

2 Porque se dignó inclinar hacia mí sus oídos; y así le invocaré en todos los días de mi vida,

3 Cercáronme mortales angustias, me embistieron los horrores del infierno, o sepulcro. Me hallé en medio de la tribulación y del dolor;

4 e invoqué el nombre del Señor. Libra, ¡oh Señor!, el alma mía.

5 Misericordioso es el Señor y justo; compasivo es nuestro Dios.

6 El Señor guarda a los pequeñuelos; yo me humillé y él me sacó a paz y salvo.

7 Vuelve, ¡oh alma mía!, a tu sosiego; ya que el Señor te ha favorecido tanto.

8 Pues él ha librado de la muerte a mi alma, ha enjugado mis lágrimas y apartado mis pies del precipicio.

9 Acepto seré yo al Señor en la región de los vivos.