Números 14

1 Oído esto, todo el pueblo alzó el grito y estuvo llorando aquella noche; Significado Co. 10, 10; He. 3, 19; Jue. 1, 5

2 y todos los hijos de Israel murmuraron contra Moisés y Aarón, diciendo: Significado «Todos» se toma aquí y en otros lugares de la Escritura por los principales o por una gran parte del pueblo. (Nm. 16, 41.) 6

3 Ojalá hubiéramos muerto en Egipto; y haga el cielo que perezcamos en esta vasta soledad y no nos introduzca Dios en esa tierra, donde muramos al filo de la espada y sean llevados cautivos nuestras mujeres y niños. ¿Pues no nos sería mejor volvernos a Egipto?

4 Y así, dijéronse unos a otros: Nómbremenos un caudillo y volvámonos a Egipto.

5 Lo que oyendo Moisés y Aarón, se postraron pecho por tierra delante de todo el concurso de los hijos de Israel.

6 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, que habían también ellos explorado la tierra, rasgaron sus vestidos

7 y dijeron al pueblo de los hijos de Israel: La tierra que recorrimos es en extremo buena;

8 si el Señor nos fuere propicio, nos introducirá en ella y nos hará dueños de un país que mana leche y miel.

9 No queráis ser rebeldes contra el Señor, ni temáis al pueblo de esa tierra, porque nos los comeremos a todos tan fácilmente como el pan; se hallan destituidos de toda defensa; el Señor está con nosotros, no los temáis.

10 Mas como gritase todo el pueblo y los quisiese matar a pedradas, se manifestó la gloria del Señor a todos los hijos de Israel sobre el Tabernáculo de la Alianza.

11 Y dijo el Señor a Moisés: ¿Hasta cuándo ha de blasfemar de Mí ese pueblo? ¿Hasta cuándo no han de creerme, después de tantos milagros como he hecho a su vista?

12 Los heriré, pues, con peste, y acabaré con ellos; y a ti te haré príncipe de una nación grande y más poderosa que ésta.

13 Replicó Moisés al Señor: Pero los egipcios, de cuyo poder sacaste a este pueblo

14 y también los moradores de este país, que han oído que Tú, ¡oh, Señor!, estás en medio de este pueblo y te dejas ver cara a cara, y que tu nube los ampara, y que Tú vas delante de ellos de día en la columna de nube, y de noche en la de fuego,

15 sabrán, Señor, que has hecho morir tanta gente como si fuera un hombre solo, y dirán:

16 No ha tenido poder para introducirlos en la tierra que les prometió con juramento, y por eso los ha muerto en el desierto.

17 Sea, pues, engrandecida la fortaleza del Señor; como lo juraste, diciendo:

18 El Señor es paciente y de mucha misericordia, que quita el pecado y las maldades; que a ninguno deja de castigar por inocente, pues nadie lo es por sí; que castiga el pecado de los padres en los hijos hasta la tercera y la cuarta generación.

19 Perdona, te ruego, el pecado de este pueblo, según la grandeza de tu misericordia, así como les has sido propicio desde que salieron del Egipto hasta este sitio.

20 Respondió el Señor: Queda perdonado, conforme lo has pedido.

21 Juro por mi vida que toda la redondez de la tierra se llenará de la gloria del Señor.

22 Sin embargo, todos los hombres que han visto la majestad mía y los prodigios que tengo hechos en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya por diez veces, y no han obedecido a mi voz, Significado Número redondo para indicar «varias veces»

23 no verán la tierra que prometí con juramento a sus padres: ni uno siquiera de los que han blasfemado de Mí la llegará a ver.

24 Pero a mi siervo Caleb, que lleno de otro espíritu me ha seguido, le introduciré Yo en esta tierra que recorrió, y su descendencia la poseerá.

25 Y por cuanto el amalecita y el cananeo están en los valles vecinos, levantad mañana el campo y volveos al desierto por el camino del mar Rojo. Castigo de los rebeldes

26 Y habló el Señor a Moisés y a Aarón, diciendo:

27 ¿Hasta cuándo esta perversísima gente ha de murmurar contra Mí? He oído las quejas de los hijos de Israel.

28 Diles, pues: Juro por mi vida, dice el Señor, que he de NÚMEROS hacer con vosotros puntualmente lo que he oído que hablabais.

29 En este desierto quedarán tendidos vuestros cadáveres. Cuantos fuistes alistados de veinte años arriba, y habéis murmurado contra Mí,

30 no entraréis en esa tierra, la cual juré que os había de dar por morada; fuera de Caleb hijo de Jefone, y de Josué, hijo de Nun. Significado Parece que no solamente Eleazar entró en la tierra de promisión (Jos. 14, 1), sino toda la tribu de Leví, y las mujeres y niños de todas las tribus, y tal vez muchos otros israelitas que no incurrieron en los excesos de casi todo el pueblo

31 Pero Yo haré entrar en ella a vuestros pequeñuelos, de quienes dijisteis que vendrían a ser la presa de los enemigos; para que vean la tierra que vosotros desestimasteis.

32 Vuestros cadáveres yacerán en el desierto.

33 Andarán vuestros hijos vagando por el desierto por espacio de cuarenta años, pagando la pena de vuestra apostasía, hasta que sean consumidos en el mismo desierto los cadáveres de sus padres;

34 a proporción del número de los cuarenta días gastados en reconocer la tierra, contando año por día. Y así, por espacio de cuarenta años, pagaréis la pena de vuestras maldades, y experimentaréis mi venganza; Significado Véase: Nm. 32, 13; Sal. 94, 10. 37

35 porque del modo que lo tengo dicho, así trataré a toda esta generación perversísima, que se ha levantado contra Mí; en este desierto se irá consumiendo y dentro de él morirá.

36 Y, en efecto, todos aquellos hombres que Moisés envió a reconocer la tierra prometida, y a la vuelta hicieron murmurar al pueblo contra él, publicando falsamente que la tierra era mala,

37 fueron heridos de muerte a la presencia del Señor.

38 Solamente Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, quedaron con vida de todos los que fueron a explorar la tierra. Significado Era una orla o franja que daba vuelta por todo el manto, y a cuyos cabos llevaban unos tazos o flecos de color cárdeno. (Dt. 22, 12; Mt. 14, 36; 23, 5.)

39 Y habiendo referido Moisés una por una todas estas palabras del Señor a los hijos de Israel, el pueblo prorrumpió en un amargo llanto.

40 Y luego, al día siguiente, levantándose al amanecer, subieron a la cima del monte, y dijeron: Estamos prontos a ir al lugar de que habló el Señor, por cuanto conocemos haber pecado.

41 Y Moisés les dijo: ¿A qué fin queréis traspasar vosotros el mandato del Señor, cosa que nunca os saldrá bien?

42 No penséis, pues, en ir, porque el Señor no está con vosotros, si no es que queréis ser derrotados por vuestros enemigos.

43 El amalecita y el cananeo están enfrente de vosotros, al filo de cuya espada pereceréis, por no haber querido rendiros al Señor; ni el Señor estará con vosotros.

44 Con todo eso, ellos, ciegos y obstinados, subieron a la cima del monte; mas ni el Arca del Testamento del Señor ni Moisés se movieron de los campamentos.

45 Pero el amalecita y el cananeo, que habitaban en la montaña, les salieron al encuentro, y, batiéndolos y destrozándolos, los fueron persiguiendo hasta Horma. Preceptos religiosos

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).