Miqueas 5

1 Tú ahora serás destruida, ¡oh ciudad de ladrones! Los enemigos nos sitiarán; herirán con vara la mejilla del juez o rey de Israel. De Belén saldrá el príncipe de la paz Significado Jerusalén, ciudad de injusticias — Ultrajarán a Sedecías. (Jer. 52, 9.)

2 Y tú, ¡oh Belén!, llamada Efrata, tú eres una ciudad pequeña respecto de las principales de Judá; pero de ti me vendrá el que ha de ser dominador de Israel, el cual fue engendrado desde el principio, desde los días de la eternidad. Significado Belén y Efrata es una misma cosa con dos nombres, para distinguir a esta Belén de Judá de la otra de la tribu de Zabulón, de la que se habla en Josué 19, 15; Gn. 35, 19. Miqueas es el único profeta que predijo el lugar donde nacería el Mesías. Y por esta profecía lo sabían los escribas, a quienes preguntó Herodes. (Mt. 2, 6; Jn. 7, 42.) — Nacerá en Belén, como hombre; pero ya existía «ab aeterno» como Hijo de Dios

3 Por esto el Señor los dejará hasta aquel tiempo en que dará a la luz la virgen que ha de dar a luz al dominador; y entonces los restos de sus hermanos se reunirán con los hijos de Israel.

4 Y Él permanecerá firme, y apacentará la grey con la fortaleza del Señor, en el nombre altísimo del Señor Dios suyo; y se convertirán a Él; porque ahora será glorificado hasta los últimos términos del mundo

5 Y Él será nuestra paz: Y cuando viniere el asirio a nuestra tierra, y asolare nuestras casas, nosotros enviaremos contra él siete pastores y ocho príncipes. Significado Ef. 2, 14; Ro. 15, 33; 3, 15; Is. 9, 6 — Esto es, «muchos»

6 Y gobernarán la tierra de Asur con la espada, y la tierra de Nemrod con sus lanzas; y Él nos librará del asirio cuando éste habrá venido MIQUEAS a nuestra tierra y devastado nuestros términos.

7 Y los restos del pueblo de Jacob estarán entre la muchedumbre de las naciones como el rocío enviado del Señor, y como la lluvia sobre la hierba, la cual no aguarda que la cultiven los hombres, ni espera nada de los hijos de los hombres.

8 Y los residuos de Jacob serán entre las naciones, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de las selvas, y como el joven león entre los hatos de las ovejas; el cual pasa por el hato, lo pisotea y hace su presa, sin que haya quien se la quite.

9 La mano tuya, ¡oh dominador de Israel!, prevalecerá sobre tus contrarios, y perecerán todos tus enemigos.

10 En aquel día Yo te quitaré, dice el Señor, de en medio de ti tus caballos, y destruiré tus carros de guerra.

11 Y arruinaré las ciudades de tu tierra, y destruiré todas tus fortalezas, y quitaré de tus manos las hechicerías, y no tendrás más adivinos.

12 Y haré perecer tus simulacros y tus ídolos de en medio de ti, y no adorarás más las obras de tus manos.

13 Y arrancaré de en medio de ti tus bosques profanos, y reduciré a polvo tus ciudades.

14 Y con furor e indignación ejerceré mi venganza en todas las gentes que no han escuchado mi voz. El Señor discute con el pueblo ingrato

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).