
Cirilo y Metodio fueron dos hermanos griegos de Tesalónica, del siglo IX, conocidos como los apóstoles de los pueblos eslavos. Cirilo, cuyo nombre de bautismo era Constantino, nació hacia 827 y se formó en Constantinopla, donde destacó como filósofo y lingüista; Metodio, algo mayor, fue funcionario imperial antes de hacerse monje. En 863, a petición del príncipe Rastislav de la Gran Moravia, el emperador bizantino los envió a evangelizar aquellas tierras en la lengua del pueblo.
Para ello crearon un alfabeto propio, el glagolítico, y tradujeron al eslavo los evangelios y los textos litúrgicos. Su método, que defendía celebrar la liturgia en la lengua de los fieles, encontró oposición, por lo que viajaron a Roma, donde el papa Adriano II aprobó los libros litúrgicos eslavos. Cirilo murió en Roma el 14 de febrero de 869, tras hacerse monje, y fue sepultado en la basílica de San Clemente. Metodio fue consagrado arzobispo y continuó su labor en Moravia y Panonia entre dificultades, incluido un periodo de prisión, hasta su muerte en 885.
Sus discípulos difundieron su obra en Bulgaria y otros países, y de ella deriva el alfabeto cirílico. Son venerados por católicos y ortodoxos. Juan Pablo II los proclamó copatronos de Europa en 1980. Su fiesta se celebra el 14 de febrero.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.