
María Toribia, conocida como santa María de la Cabeza, fue la esposa de san Isidro Labrador, patrono de Madrid. Vivió en el siglo XII en tierras de Castilla, en la comarca de Madrid y del valle del Jarama. Las noticias que se tienen de ella proceden sobre todo de la tradición popular, y de su vida se conservan pocos datos ciertos. Según esa tradición, era natural de la zona de Uceda o de Torrelaguna, se casó con Isidro y tuvieron un hijo, Illán.
Con su marido llevó una vida sencilla de trabajo en el campo, oración y caridad con los pobres. La tradición cuenta que, en algún momento, los esposos vivieron separados para dedicarse más a Dios, y que María cuidaba una ermita dedicada a la Virgen en Caraquiz, cerca del río Jarama. Se le atribuyen varios relatos prodigiosos, como haber cruzado el río crecido sobre su manto, que se transmitieron por la piedad popular.
Su sobrenombre procede de la costumbre de sacar en procesión su cabeza, conservada como reliquia, para pedir lluvia. Su culto inmemorial fue confirmado en el siglo XVIII. Sus restos reposan junto a los de san Isidro en la colegiata de San Isidro de Madrid, y es especialmente venerada en Torrelaguna y en los pueblos de la sierra madrileña. Se la considera modelo de esposa y madre cristiana en la vida rural.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.