
Sebastián es uno de los mártires más venerados de Roma. Su culto está documentado desde el siglo IV, cuando ya se le recordaba el 20 de enero y se honraba su sepulcro en la vía Apia. Lo que se cuenta de su vida procede sobre todo de una pasión escrita en el siglo V, de valor histórico limitado: según ella era natural de Narbona, en la Galia, se crió en Milán y llegó a ser oficial de la guardia imperial en tiempos de Diocleciano y Maximiano, cargo que aprovechaba para sostener a los cristianos presos.
Según esa tradición, al descubrirse su fe fue atado a un árbol y asaeteado por arqueros; dado por muerto, lo recogió y curó una viuda llamada Irene. Restablecido, se presentó de nuevo ante el emperador para defender a los cristianos, y entonces fue azotado hasta morir, hacia el año 304, durante la gran persecución.
Sobre su tumba se levantó la basílica de San Sebastián Extramuros, junto a las catacumbas que llevan su nombre, uno de los lugares de peregrinación tradicionales de Roma. En la Edad Media se le invocó contra la peste, y el arte del Renacimiento lo representó muchas veces atravesado por flechas. Es patrono de soldados, arqueros y deportistas, y de numerosas ciudades de Europa y América Latina, que lo celebran el 20 de enero.
Oración
Oremos
Oración: Te rogamos, Señor, nos concedas el espíritu de fortaleza para que, alentados por el ejemplo glorioso de tu mártir san Sebastián, aprendamos a someternos a ti antes que a los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.