John Ogilvie nació en 1579 cerca de Keith, en el noreste de Escocia, en una familia noble de confesión calvinista. A los trece años fue enviado a estudiar al continente europeo y, en medio de los debates religiosos de la época, se convirtió al catolicismo en la ciudad de Lovaina. Estudió en varios colegios católicos, ingresó en la Compañía de Jesús en 1608 y fue ordenado sacerdote en París en 1610.
En aquel tiempo, la práctica del catolicismo estaba prohibida en Escocia y los sacerdotes podían ser condenados por traición. Ogilvie pidió insistentemente ser enviado a su patria y en 1613 regresó disfrazado de comerciante de caballos y soldado, con el nombre de John Watson. Durante algunos meses celebró la misa en secreto y atendió a pequeños grupos de católicos en Edimburgo y Glasgow. En octubre de 1614 fue traicionado y arrestado en Glasgow.
Fue sometido a largos interrogatorios y a privación del sueño para que revelara los nombres de otros católicos y reconociera la autoridad del rey en materia religiosa, a lo que se negó. Condenado por alta traición, fue ahorcado en Glasgow el 10 de marzo de 1615. Fue beatificado en 1929 y canonizado por Pablo VI en 1976. Es el único santo escocés canonizado de la época posterior a la Reforma, y se le venera especialmente en Glasgow.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.