
San Dionisio fue obispo de Roma entre los años 259 o 260 y 268. Accedió al pontificado tras un periodo muy difícil: la persecución del emperador Valeriano había costado la vida al papa Sixto II en el 258, y la sede romana había quedado vacante casi un año. Cuando Valeriano fue capturado por los persas, su hijo Galieno publicó un edicto de tolerancia que devolvió a los cristianos sus lugares de culto y sus cementerios, y se abrió un periodo de paz.
Dionisio, presbítero de la Iglesia romana conocido por su prudencia y su formación, se dedicó a reorganizar la comunidad después de la persecución. Según las fuentes antiguas, organizó las parroquias de Roma y los cementerios, y se preocupó por las Iglesias de otras regiones. Escribió a la Iglesia de Cesarea de Capadocia, devastada por los godos, y le envió dinero para rescatar a los cristianos cautivos.
También intervino en una cuestión doctrinal importante. Algunos fieles de Alejandría acusaron a su obispo, también llamado Dionisio, de expresarse de forma inexacta sobre la relación entre el Padre y el Hijo. El papa reunió un sínodo en Roma, expuso la doctrina sobre la Trinidad evitando tanto la confusión de las personas como su separación, y escribió al obispo alejandrino, que respondió aclarando su pensamiento. Murió el 26 de diciembre del 268 y fue sepultado en el cementerio de Calixto. No fue mártir, y se le recuerda el 26 de diciembre.
Oración
Oremos
Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que San Dionisio, Papa, presidiera a todo tu pueblo y lo iluminara con su ejemplo y sus palabras, por su intercesión protege a los pastores de la Iglesia y a sus rebaños y hazlos progresar por el camino de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.