
Ananías es uno de los tres jóvenes judíos cuya historia se narra en el libro de Daniel, junto con Azarías y Misael. Según el relato bíblico, eran muchachos de familia noble de Judá deportados a Babilonia tras la conquista de Jerusalén por Nabucodonosor, a comienzos del siglo VI antes de Cristo. Fueron educados en la corte del rey, donde recibieron nombres babilonios: Ananías pasó a llamarse Sidrac, Misael fue llamado Misac y Azarías, Abdénago.
El libro de Daniel cuenta que se mantuvieron fieles a la ley de Dios en medio de la corte pagana y que se negaron a adorar una gran estatua de oro levantada por el rey. Como castigo fueron arrojados a un horno encendido, pero salieron ilesos, protegidos por un ángel. En el horno, según el texto, entonaron un largo himno de alabanza a Dios en el que invitan a toda la creación a bendecir al Señor. Ese cántico, conocido como cántico de los tres jóvenes o Benedicite, se reza todavía en la liturgia de las horas de los domingos y fiestas.
La historia se escribió para animar a los judíos a permanecer fieles en tiempos de persecución, y los primeros cristianos la vieron como figura de los mártires. Los tres jóvenes son venerados como santos, sobre todo en las Iglesias orientales, y el Martirologio Romano los recuerda juntos el 16 de diciembre.
Oración
Himno
Testigos de la sangre
con sangre rubricada,
frutos de amor cortados
al golpe de la espada.
Testigos del amor
En sumisión callada;
Canto y cielo en los labios
Al golpe de la espada.
Testigos del dolor
De vida enamorada;
Diario placer de muerte
Al golpe de la espada.
Testigos del cansancio
De una vida inmolada
Al golpe del Evangelio
Y al golpe de la espada.
Demos gracias al Padre
Por la sangre sagrada;
Pidamos ser sus mártires,
Y a cada madrugada
Poder mirar la vida
Al golpe de la espada. Amén
" Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos. Porque El nos sacó del infierno y librónos de la mano de la muerte; nos salvó de en medio de las ardientes llamas, sacándonos del fuego.
Tibutad gloria al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
Todos los que dais culto a Dios, bendecid al Señor, Dios de los dioses; loadle y celebradle, porque su Misericordia permanece por todos los siglos." (Daniel 3; 88 - 90)
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.