
Alfonso López López nació el 16 de noviembre de 1878 en Secorún, en la provincia de Huesca, en España. En 1906 ingresó en el convento de los Franciscanos Conventuales de Granollers, cerca de Barcelona, una de las casas con que esta rama de la familia franciscana se había restablecido en España. Estudió teología en Osimo, en Italia, y se ordenó sacerdote en 1911. Durante varios años fue confesor en el santuario de la Santa Casa de Loreto, uno de los grandes centros de peregrinación mariana de Italia.
En 1915 regresó a Granollers, donde fue profesor y director espiritual de los jóvenes que se preparaban para la vida religiosa. Quienes lo conocieron destacaban su bondad, su devoción a la Virgen y el ejemplo con que formaba a los aspirantes. Su memoria va unida a la de fray Miguel Remón Salvador, hermano lego nacido en Caudé (Teruel) en 1907, que también había servido en Loreto antes de volver a Granollers.
Al estallar la guerra civil en julio de 1936, la comunidad tuvo que dispersarse. El 3 de agosto de 1936 tres religiosos conventuales fueron fusilados en Samalús, en la comarca del Vallès Oriental; uno de ellos sobrevivió a las heridas, mientras que el padre Alfonso y fray Miguel murieron. Ambos fueron beatificados por Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, en la ceremonia que elevó a los altares a 233 mártires de la persecución religiosa en España.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.