Oración por los enemigos

La oración más difícil del Evangelio: rezar por quien nos hace daño.

Señor, tú mandaste rezar por los enemigos,
que es lo último que apetece.

Aquí está el mío. Tú sabes quién.

No te pido que me lo quites de encima:
te pido que le vaya bien de verdad,
porque si le va bien a lo mejor deja de hacer daño.

Cámbiale el corazón, y el mío primero.
Quítame el gusto de desearle mal
y la idea de que su mal me arreglaría algo.

Y si tengo que defenderme, que lo haga sin odiarlo.
Amén.

Cuándo se reza

Cuando el nombre de esa persona vuelve a la cabeza. Se puede rezar diciendo su nombre en voz alta.

De dónde viene

Texto original de misadehoy.org, sobre el mandato del sermón de la montaña de orar por los enemigos.

Ocasiones

Paz y reconciliación Perdón y confesión

Se reza junto a