Ángel de la guarda

La primera oración que casi todos aprendimos, y la que se sigue rezando de noche.

Ángel de la guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.

No me dejes solo,
que me perdería.
Amén.

Ángel de Dios,
que eres mi custodio,
pues la bondad divina me ha encomendado a ti:
ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.
Amén.

Cuándo se reza

Al acostarse, al salir de casa y con los niños, que la aprenden antes que ninguna. La segunda fórmula es la de la liturgia.

De dónde viene

Copla devocional castellana de tradición oral y oración «Angele Dei», siglo XI. Dominio público.

Ocasiones

A los santos Antes de dormir Protección y peligro Por los hijos

Se reza junto a

Se reza en estas novenas