Día 3 de 9
Tercer día — Las pruebas médicas
Oración de todos los días
Señor, tú formas en secreto lo que nadie ve.
Cuida a N. y al niño que espera.
Dale salud, calma en las pruebas
y gente que la acompañe.Virgen María, que también estuviste embarazada y de viaje,
quédate con ella.
Amén.Lectura del día
1 Y ahora, he aquí lo que dice el Señor, creador tuyo, ¡oh Jacob!; el que te formó, ¡oh Israel!: No temas; pues yo te redimí, y te llamé por tu nombre: tú eres mío. 2 Cuando pasares por medio de las aguas, estaré Yo contigo, y no te anegarán sus corrientes: cuando anduvieres por medio del fuego, no te quemarás, ni la llama tendrá ardor para ti; 3 porque Yo soy el Señor Dios tuyo, el santo de Israel, tu Salvador; Yo di por tu rescate el Egipto, la Etiopía y a Sabá. 4 Después que te hiciste estimable y glorioso a mis ojos, yo te he amado, y entregaré por ti hombres, y duré pueblos por tu salvación.
Meditación del día 3
Cada análisis es una espera pequeña. Algunas traen malas noticias.
«No temas, que te he llamado por tu nombre, tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando pases por el fuego, no te quemarás». El profeta no promete que no habrá aguas ni fuego. Promete compañía en medio. Y añade algo que conviene escuchar en las salas de espera: eres precioso a mis ojos y te amo.
Cada ecografía, cada análisis, cada prueba genética es una pequeña espera con el corazón en la mano. La mayoría trae buenas noticias, pero algunas no: un riesgo elevado, una malformación, un problema en la placenta. En esos momentos hacen falta información clara, médicos que expliquen sin prisa y familia que acompañe sin dar consejos que nadie pidió. No te quedes con dudas: pregunta, pide una segunda opinión si lo necesitas, busca grupos de padres que hayan pasado por lo mismo. Hoy pide que las pruebas salgan bien, y si no salen bien, que nunca falten en esas aguas una mano y una palabra.
Petición
Que las pruebas salgan bien,
y si no, danos entereza y buena atención.
Amén.Oración final
San Ramón Nonato, patrono de las madres,
ruega por ella.Virgen María, que llevaste a tu Hijo en el vientre:
cuida a esta mujer y a este niño,
y llévalos con bien hasta el día del parto.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.