Día 6 de 9
Sexto día — Pedir ayuda
Oración de todos los días
Señor, esto se está rompiendo.
No te pido que cambie el otro.
Empieza por mí, que es lo único que puedo ofrecerte.
Danos una conversación de verdad
y quítanos el orgullo de tener razón.
Amén.Lectura del día
17 No haces bien en eso, replicó Jetró. 18 Con trabajo tan ímprobo te consumes, no solamente tú, sino también este pueblo que te rodea, es empeño superior a tus fuerzas; no podrás sobrellevarle tú solo. 19 Escucha, pues, mis palabras y consejos y Dios será contigo. Sé tú medianero del pueblo en las cosas pertenecientes a Dios, presentándole las súplicas que se le hacen 20 y enseñando al pueblo las ceremonias y los ritos del culto divino y el camino que deben seguir y las obras que deben practicar. 21 Para lo demás, escoge de todo el pueblo sujetos de firmeza y temerosos de Dios, amantes de la verdad y enemigos de la avaricia, y de ellos establece tribunos, centuriones y cabos de cincuenta personas y de diez; 22 los cuales sean jueces del pueblo continuamente. Y si ocurre alguna cosa grave, remítanla a ti, sentenciando ellos las de menor importancia; y así será para ti más llevadera la carga, partiéndola con otros.
Meditación del día 6
Tarea: pensar en alguien sensato —un terapeuta, un sacerdote, un matrimonio mayor— y dar el paso de llamar.
Moisés pasaba los días enteros resolviendo pleitos, solo, desde la mañana hasta la noche. Su suegro Jetró lo ve y le dice sin rodeos: «No haces bien en eso». Te consumes tú y consumes al pueblo. No podrás sobrellevarlo solo. Busca a otros.
Muchos matrimonios en crisis hacen lo mismo: intentan arreglarlo todo solos, a puerta cerrada, por orgullo, por vergüenza, o porque «los trapos sucios se lavan en casa». Se pasan años dando vueltas a las mismas discusiones, sin avanzar. A veces lo que hace falta es una mirada de fuera: un terapeuta de pareja, un sacerdote con experiencia y sentido común, un matrimonio mayor y sensato, un grupo de acompañamiento de la parroquia.
Pedir ayuda no es fracasar. Es reconocer que el problema es más grande que tus fuerzas, como hizo Moisés. La tarea de hoy es muy concreta: piensa en una persona o un servicio que podría ayudarlos, busca su número y llama. Aunque tu pareja no quiera ir, puedes ir tú. A veces basta con que uno empiece para que algo se mueva.
Petición
Dame humildad para pedir ayuda de fuera.
Amén.Oración final
Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles,
ruega por nuestro matrimonio.Sagrada Familia de Nazaret,
sostened esta casa;
y si no puede sostenerse, que haya paz.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.