Día 9 de 9
Noveno día — Seguir llamando
Oración de todos los días
Señor, necesito trabajar.
No te pido un milagro:
te pido una puerta, y fuerzas para seguir llamando.
Que alguien lea mi nombre y me llame.San José, que trabajaste con tus manos,
consígueme trabajo.
Amén.Lectura del día
1 Propúsoles también esta parábola para ver que conviene orar perseverantemente y no desfallecer, 2 diciendo: En cierta ciudad había un juez que ni tenía temor de Dios, ni respeto a hombre alguno. 3 Vivía en la misma ciudad una viuda, la cual solía ir a él, diciendo: Hazme justicia de mi contrario. 4 Mas el juez en mucho tiempo no quiso hacérsela. Pero después dijo para consigo: Aunque yo no temo a Dios ni respeto a hombre alguno: 5 con todo, para que me deje en paz esta viuda, le haré justicia, a fin de que no venga de continuo a romperme la cabeza. 6 Ved, añadió el Señor, lo que dijo ese juez inicuo: 7 Y ¿dejará Dios de hacer justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche, y sufrirá que se les oprima?
Meditación del día 9
La novena se acaba y la búsqueda no. Lo que queda es constancia con paz.
Lucas avisa antes de contar la parábola: es para enseñar que hay que orar siempre sin desanimarse. Una viuda pide justicia a un juez que no teme a Dios ni respeta a nadie. Él no quiere hacerle caso, pero ella vuelve una y otra vez, hasta que el juez cede para que lo deje en paz. Si un juez injusto cede, dice Jesús, cuánto más Dios.
La novena termina, pero la búsqueda quizá no. Puede que hayas encontrado algo en estos días, y entonces toca agradecer y ayudar a otros. Puede que no, y entonces toca lo más difícil: seguir sin perder la paz ni la dignidad. La constancia de la viuda no era terquedad ciega; era saber que tenía derecho a lo que pedía.
Tienes derecho a un trabajo digno. Eso no depende de cuánto tarde en llegar. Mientras llega, organiza tus días: una hora fija para buscar, un rato para algo que te haga bien, tiempo para los tuyos. No te encierres. Sigue rezando, sigue llamando, sigue aprendiendo. Y si los meses pasan y la angustia te come, pide ayuda también para eso. Pedir pan y paz al mismo tiempo no es pedir demasiado.
Petición
Señor, gracias por estos nueve días.
Dame trabajo, y mientras llegue, dame paz y pan.
Amén.Oración final
San José obrero, san Cayetano,
san Judas Tadeo:
rogad por los que no tienen trabajo.Señor, danos hoy nuestro pan de cada día
y un trabajo digno con que ganarlo.
Amén.
Con este día se cierra la novena.