Día 1 de 9

Primer día — Poner la situación en claro

  1. Oración de todos los días

    Señor, necesito trabajar.

    No te pido un milagro:
    te pido una puerta, y fuerzas para seguir llamando.
    Que alguien lea mi nombre y me llame.

    San José, que trabajaste con tus manos,
    consígueme trabajo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 14,28-32

    28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre no echa primero despacio sus cuentas, para ver si tiene el caudal necesario con que acabarla, 29 no le suceda que, después de haber echado los cimientos, y no pudiendo concluirla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: Ved ahí un hombre que comenzó a edificar, y no pudo rematar? 31 O ¿cuál es el rey que, habiendo de hacer guerra contra otro rey, no considera primero despacio si podrá con diez mil hombres hacer frente al que con veinte mil viene contra él? 32 Si no puede, despachando una embajada, cuando está el otro todavía lejos, le ruega con la paz.
  3. Meditación del día 1

    Hoy toca escribir sin adornos cuánto hace falta al mes y de qué se vive mientras tanto.

    Jesús pone un ejemplo de sentido común: nadie empieza a construir una torre sin sentarse antes a calcular si tiene con qué terminarla. Ni un rey va a la guerra sin pensar si sus diez mil hombres pueden con los veinte mil del otro. El Evangelio no desprecia hacer cuentas.

    Quedarse sin trabajo suele traer una niebla en la cabeza. Uno sabe que la cosa está mal, pero evita mirar los números, porque mirarlos da miedo. Y sin números claros es imposible decidir nada: cuánto aguantan los ahorros, qué gastos se pueden recortar, a quién hay que avisar de que no se podrá pagar este mes, qué ayudas existen.

    Hoy toca sentarse con papel y lápiz, mejor con alguien de confianza al lado. Escribe lo que entra, lo que sale, lo que debes, lo que tienes. Sin adornos y sin dramatizar. Pregunta también si tienes derecho a algún subsidio, a la cesantía, a un seguro de desempleo o a algún programa de tu ciudad. Mirar la situación de frente no la arregla, pero la convierte en un problema con forma, y los problemas con forma se pueden empezar a resolver. Lo que asusta es la niebla.

  4. Petición

    Señor, esta es mi situación de verdad.
    Dame cabeza para verla sin miedo.
    Amén.

  5. Oración final

    San José obrero, san Cayetano,
    san Judas Tadeo:
    rogad por los que no tienen trabajo.

    Señor, danos hoy nuestro pan de cada día
    y un trabajo digno con que ganarlo.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.