Día 9 de 9

Noveno día — Amar es lo mío

  1. Oración de todos los días

    Santa Teresita del Niño Jesús,
    que hiciste de las cosas pequeñas tu camino:
    enséñame el mío.

    No me des grandezas.
    Dame amor en lo que ya tengo entre manos hoy,
    y la confianza de niña que tú tuviste.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Corintios 13,1-7

    1 Aun cuando yo hablare todas las lenguas de los hombres, y el lenguaje de los ángeles, si no tuviere caridad, vengo a ser como un metal que suena, o campana que retiñe. 2 Y aun cuando tuviera el don de profecía, y penetrase todos los misterios, y poseyese todas las ciencias, y tuviera toda la fe posible, de manera que trasladase de una a otra parte los montes, no teniendo caridad, soy nada. 3 Aun cuando yo distribuyese todos mis bienes para sustento de los pobres, y entregara mi cuerpo a las llamas, si la caridad me falta, todo lo dicho no me sirve de nada. 4 La caridad es sufrida, es dulce y bienhechora; la caridad no tiene envidia, no obra precipitada ni temerariamente, no se ensoberbece, 5 no es ambiciosa, no busca sus intereses, no se irrita, no piensa mal, 6 no se huelga de la injusticia, complácese, sí, en la verdad; 7 a todo se acomoda, cree todo el bien del prójimo, todo lo espera, y lo soporta todo.
  3. Meditación del día 9

    Encontró su sitio en la Iglesia con una frase: en el corazón de la Iglesia, yo seré el amor. Mañana es su fiesta.

    Teresa buscaba su vocación y le parecía tener todas a la vez: quería ser misionera, mártir, sacerdote, apóstol. Leyendo a Pablo, en el capítulo de los carismas, no se encontró en ninguno. Siguió leyendo y llegó a este himno: sin amor, nada sirve. Entonces escribió que en el corazón de la Iglesia ella sería el amor. Ahí estaba su sitio.

    Fíjate en cómo describe Pablo el amor: paciente, servicial, sin envidia, sin llevar cuentas del mal. Nada de grandes emociones. Son verbos de convivencia, de cocina y de oficina. Por eso este texto se lee en tantas bodas y luego se olvida en el día a día del matrimonio, cuando haría más falta.

    Al terminar la novena, haz una prueba sencilla: lee los versículos poniendo tu nombre donde dice «el amor». Te darás cuenta enseguida de dónde estás flojo. No para hundirte, sino para saber por dónde empezar mañana. Teresa murió joven y desconocida, y hoy es doctora de la Iglesia por haber dicho esto con claridad: la vocación de todos, también la tuya, es amar.

  4. Petición

    Santa Teresita, gracias por estos nueve días.
    Enséñame que en mi casa y en mi trabajo
    mi vocación también es amar.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Teresita del Niño Jesús,
    doctora de la Iglesia y patrona de las misiones:
    ruega por nosotros.

    Alcánzanos el camino pequeño:
    hacer lo de cada día con amor,
    y confiar cuando no veamos nada.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.