Día 8 de 9
Octavo día — Amiga por carta
Oración de todos los días
Santa Teresa de los Andes,
que fuiste santa en once meses:enséñame que no hace falta una vida larga
para hacer algo bueno con ella.
Cuida a los jóvenes de mi familia.
Amén.Lectura del día
3 Yo doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotros, 4 rogando siempre con gozo por todos vosotros, en todas mis oraciones, 5 al ver la parte que tomáis en el Evangelio de Cristo, desde el primer día hasta el presente, 6 porque yo tengo una firme confianza, que quien ha empezado en vosotros la buena obra de vuestra salud, la llevará a cabo hasta el día de la venida de Jesucristo; 7 como es justo que yo lo piense así de todos vosotros; pues tengo impreso en mi corazón, el que todos vosotros sois compañeros de mi gozo en mis cadenas, y en la defensa, y confirmación del Evangelio. 8 Dios me es testigo, de la ternura con que os amo a todos en las entrañas de Jesucristo.
Meditación del día 8
Acompañó a mucha gente escribiendo cartas. Escribir a alguien que está mal sigue funcionando.
Pablo empieza su carta a los filipenses diciendo que da gracias a Dios cada vez que se acuerda de ellos y que reza siempre con alegría por todos. Los lleva en el corazón y los quiere con el cariño de Cristo. Es una carta escrita desde la cárcel a una comunidad querida.
Teresa de los Andes escribió muchas cartas: a sus padres, a sus hermanos, a sus amigas, a jóvenes que le pedían consejo. Desde el convento siguió acompañándolos por escrito, con consejos sencillos, cariño y oraciones. Para algunos de sus destinatarios esas cartas fueron decisivas, y hoy se publican junto a su diario.
Nunca nos hemos comunicado tanto ni tan rápido, y nunca ha habido tanta gente sola. Un mensaje bien pensado, una llamada sin prisa, una carta escrita a mano a alguien que está pasando un mal momento siguen haciendo un bien enorme. Hoy piensa en alguien que esté enfermo, triste o solo, y escríbele algo que no sea un emoji.
Petición
Que escriba o llame a alguien que lo necesita.
Amén.Oración final
Santa Teresa de Jesús de los Andes,
que fuiste joven, alegre y santa:
ruega por los jóvenes,
por los enfermos de tu edad
y por los que buscan qué hacer con su vida.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.