Día 6 de 9
Sexto día — Morir joven
Oración de todos los días
Santa Teresa de los Andes,
que fuiste santa en once meses:enséñame que no hace falta una vida larga
para hacer algo bueno con ella.
Cuida a los jóvenes de mi familia.
Amén.Lectura del día
20 conforme a mis deseos y a la esperanza que tengo, de que por ningún caso quedaré confundido; antes estoy con total confianza de que también ahora, como siempre, Cristo será glorificado en mi cuerpo, ora sea por mi vida, ora sea por mi muerte. 21 Porque mi vivir es Cristo, y el morir es una ganancia mía. 22 Pero si quedándome más tiempo en este cuerpo mortal, yo puedo sacar fruto de mi trabajo, no sé en verdad qué escoger. 23 Pues me hallo estrechadopor ambos lados: tengo deseo de verme libre de las ataduras de este cuerpo, y estar con Cristo, lo cual es sin comparación mejor para mí: 24 pero, por otra parte, el quedar en esta vida es necesario por vosotros.
Meditación del día 6
Murió a los diecinueve, sabiendo que se moría, y lo escribió con serenidad.
Pablo escribe desde la cárcel sin saber si lo van a ejecutar. Dice algo desconcertante: para mí la vida es Cristo y morir es ganancia. Desea irse con Cristo, pero entiende que quedarse es necesario para los demás. No sabe qué elegir.
Teresa enfermó de tifus a comienzos de abril de 1920. Según testimonios de quienes la conocieron, intuía desde antes que moriría pronto, y en sus últimas cartas se nota una serenidad que no es resignación triste. Murió a los diecinueve años, después de hacer su profesión religiosa en peligro de muerte.
Eso no quita el dolor de su familia ni el de ninguna familia que ve morir a un hijo joven. Que la santa estuviera en paz no significa que sus padres no sufrieran. A los padres que hoy tienen un hijo con cáncer, con una enfermedad grave o en cuidados intensivos no les sirven frases piadosas. Les sirve compañía, ayuda práctica y que alguien rece de verdad por ellos. Hoy hazlo por una familia concreta.
Petición
Por los jóvenes enfermos graves
y por sus padres.
Amén.Oración final
Santa Teresa de Jesús de los Andes,
que fuiste joven, alegre y santa:
ruega por los jóvenes,
por los enfermos de tu edad
y por los que buscan qué hacer con su vida.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.