Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 23 de agosto

  1. Oración de todos los días

    Santa Rosa de Lima,
    primera flor de América:
    que yo haga lo que pueda donde estoy,
    como tú lo hiciste en el huerto de tu casa.

    Cura a nuestros enfermos
    y sostén a mi familia.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 11,25-30

    25 Por aquel tiempo exclamó Jesús, diciendo: Yo te glorifico, Padre mío, Señor del cielo y de la tierra, porque has tenido encubiertas estas cosas a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeñuelos. 26 Sí, Padre mío, SAN MATEO alabado seas; por haber sido de tu agrado que fuese así. 27 Todas las cosas las ha puesto mi Padre en mis manos. Pero nadie conoce al Hijo sino el Padre; ni conoce ninguno al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo habrá querido revelarlo. 28 Venid a Mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que Yo os aliviaré. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón: y hallaréis el reposo para vuestras almas. 30 Porque suave es mi yugo, y ligero el peso mío. Los discípulos arrancan espigas
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. La primera santa de América fue una mujer joven que cosía y curaba.

    Jesús da gracias porque el Padre ha escondido sus cosas a los sabios y se las ha mostrado a los pequeños. Y después invita a los cansados y agobiados: venid a mí. Las dos frases van juntas. Lo que Dios revela no lo entienden mejor los que más saben, sino los que más cargan.

    Rosa de Lima murió el 24 de agosto de 1617, con 31 años. Fue canonizada en 1671, la primera santa nacida en América. No era teóloga, no fundó una orden, no gobernó nada. Era una mujer joven de una familia de clase media venida a menos, que cosía, cultivaba flores y cuidaba enfermos en su casa. Y aun así, la Iglesia la puso como patrona de todo un continente.

    Mañana es su fiesta. Al cerrar la novena, quédate con eso: la santidad de Rosa no estuvo en lo extraordinario, sino en lo que hizo con lo que tenía. Tú también tienes una casa, un trabajo, gente a tu cargo, enfermos cerca. Ahí es donde se juega todo. Y si estás cansado, la invitación del evangelio está abierta: ve a él con tu carga.

  4. Petición

    Santa Rosa de Lima, gracias por estos nueve días.
    Cuida a los enfermos de esta casa.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Rosa de Lima,
    primera santa de América,
    patrona de los enfermeros y de los pobres:
    ruega por nosotros
    y enséñanos a servir en nuestra propia casa.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.