Día 4 de 9

Cuarto día — El trabajo invisible

  1. Oración de todos los días

    Santa Marta,
    que servías y también creías:

    bendice el trabajo de mi casa,
    y quítame la agitación con que lo hago.
    Que sirva sin pasar factura.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 13,12-17

    12 Después que les hubo lavado los pies y tomó otra vez su vestido, puesto de nuevo a la mesa, díjoles: ¿Comprendéis lo que acabo de hacer con vosotros? 13 Vosotros me llamáis Maestro y Señor: y decís bien, porque lo soy. 14 Pues si Yo, que soy el Maestro y el Señor, SAN JUAN os he lavado los pies, debéis también vosotros lavaros los pies uno al otro. 15 Porque ejemplo os he dado para que, pensando lo que Yo he hecho con vosotros, así lo hagáis vosotros también. 16 En verdad, en verdad os digo, que no es el siervo más que su amo: ni tampoco el enviado mayor que aquel que le envió. 17 Y añadió: Si comprendéis estas cosas, seréis bienaventurados como las practiquéis.
  3. Meditación del día 4

    Comida, ropa, orden: trabajo que solo se nota cuando falta.

    Después de lavar los pies a sus discípulos, Jesús vuelve a la mesa y les pregunta si entienden lo que acaba de hacer. Lavar los pies era trabajo de criados, de lo más bajo que había en una casa. Él, que es Maestro y Señor, lo ha hecho, y les dice que deben hacer lo mismo unos con otros.

    Ese gesto pone en el centro de la fe un tipo de trabajo que el mundo no valora: lavar, limpiar, cocinar, cuidar. Es trabajo que solo se nota cuando falta. Nadie felicita por la camisa planchada, pero todos se quejan si no lo está. Y en la mayoría de las casas lo hacen sobre todo las mujeres, muchas veces además de un empleo fuera.

    Hoy no se trata solo de agradecer, sino también de repartir. Mira quién hace las tareas en tu casa y cuántas horas les dedica. Si eres tú quien lo sostiene todo, no tienes que aguantarlo en silencio por virtud; puedes pedir que se reparta. Y si eres de los que reciben ese trabajo sin mover un dedo, agradecer está bien, pero ayudar está mejor. Lavarse los pies unos a otros incluye recoger la mesa.

  4. Petición

    Que agradezca el trabajo doméstico
    que otros hacen por mí.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Marta de Betania,
    que recibiste al Señor en tu casa
    y creíste delante de la tumba de tu hermano:
    ruega por nuestras casas,
    por los que sirven en ellas
    y por nuestra fe cuando parece tarde.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.