Día 5 de 9
Quinto día — El perdón de la víctima
Oración de todos los días
Santa María Goretti,
niña que perdonó lo imperdonable:protege a los niños de mi familia,
y a mí dame el perdón que no me sale,
aunque tarde años en llegar.
Amén.Lectura del día
15 Y como después de su muerte anduviesen temerosos los hermanos, y diciéndose unos a otros: ¿Quién sabe si se acordará José de la injuria que padeció, y nos tornará todo el mal que le hicimos? 16 Enviáronle a decir: Tu padre, antes de morir, nos encargó 17 que te dijésemos estas palabras en su nombre: Ruégote que te olvides de la maldad de tus hermanos, y del pecado, y de la malicia que contra ti usaron. Nosotros también te suplicamos que perdones esta maldad a los siervos del Dios tu padre. Oyendo José estas razones, prorrumpió en llanto. 18 Y vinieron a él sus hermanos; y adorándole postrados en tierra, le dijeron: Esclavos tuyos somos: aquí nos tienes. 19 A los cuales él respondió: No tenéis que temer. ¿Podemos acaso nosotros resistir a la voluntad de Dios? 20 Vosotros pensasteis hacerme un mal; pero Dios lo convirtió en bien para ensalzarme, como al presente lo estáis viendo, y para salvar a muchos pueblos. 21 No temáis, pues: yo os mantendré a vosotros y a vuestros hijos. Y los consoló y habló con expresiones blandas y amorosas.
Meditación del día 5
Perdonó ella, la agredida. Solo la víctima puede perdonar, y nadie puede exigírselo.
Muerto el padre, los hermanos de José temen que ahora se vengue de ellos por haberlo vendido como esclavo años atrás. Le mandan un recado pidiendo perdón. José llora, y les responde: no temáis; vosotros pensasteis hacerme mal, Dios lo cambió en bien. Pero fíjate en el contexto: habían pasado más de veinte años, y José tardó mucho en llegar ahí.
María Goretti, según los testigos, dijo en el hospital, antes de morir, que perdonaba a su agresor y quería tenerlo con ella en el cielo. Tenía once años. Es un gesto que conmueve y desconcierta.
Pero hay que leerlo bien. El perdón es de la víctima, y solo ella puede darlo, cuando pueda y si puede. Nadie tiene derecho a exigírselo, ni el sacerdote, ni la familia, ni el agresor arrepentido. Presionar a una víctima para que perdone rápido, para no hacer escándalo o para que retire una denuncia, es otra forma de abuso. El perdón tampoco obliga a convivir ni a renunciar a la justicia. Respeta los tiempos de quien está herido. José tardó veinte años.
Petición
Que nunca presione a nadie a perdonar
antes de tiempo.
Amén.Oración final
Santa María Goretti,
mártir de la pureza y del perdón:
protege a los niños,
consuela a las víctimas
y alcánzanos un corazón capaz de perdonar.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.