Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 13 de diciembre

  1. Oración de todos los días

    Santa Lucía,
    que llevas la luz en el nombre:
    cuida los ojos de los que te encomiendo.

    Y cúrame la otra ceguera:
    la de no ver a quien tengo al lado.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Romanos 13,11-14

    11 Cumplamos, pues, con él, y tanto más cuanto que sabemos que el tiempo insta, y que ya es hora de despertarnos de nuestro letargo. Pues estamos más cerca de nuestra salud, que cuando recibimos la fe. 12 La noche está ya muy avanzada, y va a llegar el día de la eternidad. Dejemos, pues, las obras de las tinieblas, y revistámonos de las armas de la luz. 13 Andemos con decencia y honestidad como se suele andar durante el día; no en comilonas y disoluciones, no en contiendas y envidias; 14 mas revestios de nuestro Señor Jesucristo, y no busquéis cómo contentar los antojos de vuestra sensualidad. Evítense los juicios temerarios
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta, en pleno Adviento. Luz que se espera en la noche: es exactamente el tiempo litúrgico.

    Pablo escribe como quien despierta a alguien: ya es hora de levantarse del sueño, la noche está avanzada y el día se acerca. Dejemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz. Es una de las lecturas clásicas del Adviento, y encaja con la víspera de Lucía: una fiesta de luz en el corazón del tiempo de espera.

    Despertar no es lo mismo que emocionarse. Pablo menciona cosas muy concretas que hay que dejar: excesos, borracheras, pleitos, envidias. Diciembre es el mes de las cenas, las fiestas y las deudas, y también el de las discusiones familiares que se repiten cada año. Mañana, cuando enciendas la luz de Lucía, pregúntate qué parte de tu vida sigue a oscuras y qué paso puedes dar antes de Navidad. Tus ojos son un regalo: úsalos para mirar mejor a los tuyos, para leer con calma la Palabra, para ver la necesidad del que tienes al lado. La noche está avanzada.

  4. Petición

    Santa Lucía, gracias por estos nueve días.
    Cuida nuestros ojos y danos luz.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Lucía, virgen y mártir,
    que diste tu vida por la luz verdadera:
    conserva la vista de nuestros ojos
    y alúmbranos por dentro.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.