Día 6 de 9
Sexto día — Por los pueblos indígenas
Oración de todos los días
Santa Laura Montoya,
maestra y misionera:dame tu terquedad para lo que vale la pena,
y respeto por la gente distinta a mí.
Amén.Lectura del día
1 Después de estas cosas sucedió en aquel tiempo que Nabot, jezrahelita, tenía en Jezrahel una viña cerca del palacio de Acab, rey de Samaria. 2 Habló, pues, Acab, a Nabot, diciendo: Dame tu viña para hacerme una huerta, estando como está vecina y contigua a mi palacio, y en cambio de ella te daré otra viña mejor, o si te tiene más cuenta, su justo precio en dinero. 3 Respondióle Nabot: Dios me libre de darte yo la heredad de mis padres. 4 Fuese Acab a su casa indignado y bramando de cólera por la respuesta que le había dado Nabot, jezrahelita, diciendo: No te doy yo la heredad de mis padres. Y echándose sobre su cama no quiso comer nada. 5 Entró a verle Jezabel, su mujer, y díjole: ¿Qué es esto? ¿Qué motivos tienes para estar triste? ¿Y por qué no quieres comer? 6 Respondióle: He hablado a Nabot, jezrahelita, y le he dicho: Dame tu viña a dinero contante, o, si quieres, yo te daré en cambio de ella otra viña mejor. A lo que me ha contestado: No te doy yo mi viña. 7 Entonces le dijo Jezabel, su mujer: Vaya que es grande tu autoridad, y sí que gobiernas bien el reino de Israel. Levántate, y toma aliento y sosiega tu ánimo, que yo te daré la viña de Nabot, jezrahelita.
Meditación del día 6
Los pueblos a los que fue siguen amenazados: tierras, violencia, desplazamiento.
Nabot tiene una viña junto al palacio del rey Acab. El rey la quiere y le ofrece dinero u otra viña. Nabot se niega: es la herencia de sus padres, y la tierra no es solo un bien que se vende. El rey se enfurece, y su mujer, Jezabel, le dice que ella se la conseguirá. El capítulo termina con Nabot asesinado y su tierra robada.
Esa historia se ha repetido muchas veces con los pueblos indígenas. Para ellos la tierra no es mercancía: es la herencia de los mayores, el lugar de los muertos, la fuente de la vida. Y sobre esa tierra han caído ganaderos, empresas, grupos armados y megaproyectos. Los emberá a los que fue Laura siguen hoy sufriendo desplazamiento y violencia.
Rezar por los pueblos indígenas implica no mirar para otro lado cuando aparecen en las noticias desplazados en las ciudades, pidiendo en un semáforo. No están ahí porque quieran. Les quitaron la viña. Infórmate de lo que pasa en sus territorios y apoya a quienes defienden sus derechos.
Petición
Protege a los pueblos indígenas
y que se les respete su tierra.
Amén.Oración final
Santa Laura Montoya,
madre de los indígenas y maestra de los pobres:
ruega por nosotros,
por los maestros y por los pueblos olvidados de nuestra tierra.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.