Día 2 de 9

Segundo día — Cuarenta años en el mismo sitio

  1. Oración de todos los días

    Santa Clara de Asís,
    que supiste lo que querías con dieciocho años:

    dame claridad para decidir
    y fidelidad para sostener lo decidido
    cuando ya no sea emocionante.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 15,4-9

    4 Permaneced en Mí: que Yo permaneceré en vosotros. Al modo que el sarmiento no puede de suyo producir fruto si no está unido con la vid: así tampoco vosotros si no estáis unidos conmigo. 5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos: quien está unido conmigo, y Yo con él, ése da mucho fruto: porque sin Mí nada podéis hacer. 6 El que no permanece en Mí, será echado fuera como el sarmiento, y se secará, y le cogerán, y arrojarán al fuego, y arderá. 7 Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que quisiereis, y se os otorgará. 8 Mi Padre queda glorificado en que vosotros llevéis mucho fruto y seáis discípulos míos. 9 Al modo que mi Padre me amó, así os he amado Yo. Perseverad en mi amor.
  3. Meditación del día 2

    Después de esa noche dramática, no volvió a moverse. Lo heroico fue quedarse.

    «Permaneced en mí», repite Jesús una y otra vez en este pasaje. La imagen es la vid y los sarmientos: la rama no da fruto por esforzarse mucho, sino por seguir pegada al tronco. No es una imagen de hazañas, es una de permanencia.

    Después de aquella noche dramática, Clara pasó más de cuarenta años en el mismo lugar, el pequeño monasterio de San Damián, a las afueras de Asís. No hizo viajes, no predicó en plazas, no fundó grandes obras fuera de esas paredes. Su santidad fue quedarse, día tras día, en la misma oración, el mismo trabajo, con las mismas hermanas.

    Vivimos en una época que admira los comienzos y desprecia la perseverancia. Es fácil entusiasmarse con un proyecto nuevo, un matrimonio, un trabajo, un grupo parroquial. Lo difícil es el año diez, cuando ya no hay emoción y quedan la rutina y los defectos del otro. Hoy se pide constancia en lo ya elegido. Aunque también hay que decirlo: permanecer no significa quedarse donde se sufre maltrato. La constancia es una virtud; aguantar el abuso no lo es.

  4. Petición

    Dame constancia en lo que ya elegí.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Clara de Asís,
    que elegiste con claridad y perseveraste:
    ruega por nosotros,
    por los que tienen que decidir
    y por los que deben perseverar en lo elegido.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.