Día 3 de 9

Tercer día — Cuidar enfermos

  1. Oración de todos los días

    Santa Catalina de Siena,
    que hablaste claro a los poderosos sin dejar de amar a la Iglesia:

    dame ese equilibrio,
    que yo suelo elegir entre callarme o irme.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 25,34-40

    34 Entonces el rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión del reino que os está preparado desde el principio del mundo. 35 Porque Yo tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de beber: era peregrino, y me hospedasteis: 36 estaba desnudo, y me cubristeis: enfermo, y me visitasteis: encarcelado, y vinisteis a verme y consolarme. 37 A lo cual los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos nosotros hambriento y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos peregrino, y te hospedamos; desnudo, y te vestimos? 39 O ¿cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a visitarte? 40 Y el rey, en respuesta, les dirá: En verdad os digo, siempre que lo hicisteis con alguno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis.
  3. Meditación del día 3

    Antes de las cartas hubo años de atender a pestosos y a moribundos en Siena.

    Jesús describe el juicio final con una lista muy concreta: tuve hambre y me disteis de comer, estuve enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme. Los justos ni siquiera se acuerdan de haberlo hecho. No eran actos heroicos, sino cosas que se hacían porque había que hacerlas.

    Antes de escribir cartas a papas, Catalina pasó años en Siena atendiendo enfermos, especialmente durante las epidemias de peste que golpeaban la ciudad. Cuidaba a personas con enfermedades repugnantes que otros evitaban, y enterraba a los muertos. Su autoridad posterior se apoyaba, en buena parte, en ese servicio sin brillo.

    Es tentador querer cambiar el mundo sin haber cambiado una sola sábana. Las grandes causas están bien, pero el servicio empieza por lo que tienes al lado: un padre enfermo, una vecina que vive sola, un compañero que está pasando un mal momento. Cuidar a un enfermo cansa, a veces asquea y casi nunca se agradece. Hoy haz algo concreto por alguien enfermo que conozcas, aunque sea una llamada o una tarde de compañía.

  4. Petición

    Que mi servicio empiece por lo de al lado,
    no por lo grande.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Catalina de Siena,
    doctora de la Iglesia:
    ruega por el Papa y por la Iglesia,
    danos valor para hablar con verdad
    y amor para no romper nada.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.