Día 7 de 9
Séptimo día — Murió de camino
Oración de todos los días
Santo Toribio de Mogrovejo,
obispo caminante:que nuestros pastores conozcan a su gente,
y yo no me quede en lo cómodo
sin ir a ver al que está lejos.
Amén.Lectura del día
6 Que yo ya estoy a punto de ser inmolado y se acerca el tiempo de mi muerte. 7 Combatido he con valor, he concluido la carrera, he guardado la fe. 8 Nada me resta sino aguardar la corona de justicia que me está reservada, y que me dará el Señor en aquel día, como justo juez, y no sólo a mí, sino también a los que, llenos de fe, desean su venida. 2 TIMOTEO Recomendaciones y saludos Date prisa en venir presto a mí.
Meditación del día 7
Murió en Saña, en plena visita pastoral, lejos de su casa.
Pablo escribe desde la cárcel, sabiendo que lo van a matar pronto. No hay amargura en sus palabras: he peleado el buen combate, he terminado la carrera, he conservado la fe. Lo que importa no es dónde termina, sino cómo ha recorrido el camino.
Toribio murió el 23 de marzo de 1606 en Saña, un pueblo del norte de Perú, en medio de una de sus visitas pastorales. Estaba enfermo y siguió adelante de todos modos. Murió lejos de Lima, de su catedral y de su casa, en una tierra que había recorrido tantas veces.
La petición de hoy pide que la muerte nos encuentre trabajando en lo nuestro. No es un llamado a la adicción al trabajo, sino a vivir con sentido: que cuando llegue el final estemos haciendo lo que tocaba, cuidando a los que nos tocaba cuidar, sin cuentas pendientes con nadie. Pregúntate hoy si te gustaría que te encontrara la muerte en lo que estás haciendo ahora. Si la respuesta es no, quizá haya algo que cambiar.
Petición
Que me encuentre la muerte trabajando en lo mío.
Amén.Oración final
Santo Toribio de Mogrovejo,
pastor incansable de tu pueblo:
ruega por nuestros obispos y sacerdotes,
por las comunidades más lejanas
y por los pueblos que siguen siendo explotados.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.