Día 2 de 9

Segundo día — Aprender quechua

  1. Oración de todos los días

    Santo Toribio de Mogrovejo,
    obispo caminante:

    que nuestros pastores conozcan a su gente,
    y yo no me quede en lo cómodo
    sin ir a ver al que está lejos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    1 Corintios 14,6-11

    6 En efecto, hermanos, si yo fuere a vosotros hablando lenguas; ¿qué os aprovecharé, si no os hablo instruyéndoos o con la revelación, o con la ciencia, o con la profecía, o con la doctrina?. 7 ¿No vemos aún en las cosas inanimadas que producen sonidos, como la flauta y el arpa, que si no forman tonos diferentes, no se puede saber lo que se toca con la flauta, o el arpa? 8 Y si la trompeta no da un sonido determinado, sino confuso, ¿quién es el que se prepara para el combate?. 9 Si la lengua que habláis no es inteligible; ¿cómo se sabrá lo que decís?, no hablaréis sino al aire. 10 En efecto, hay en el mundo muchas diferentes lenguas, y no hay pueblo que no tenga la suya. 11 Si yo, pues, ignoro lo que significan las palabras, seré bárbaro o extranjero para, aquel a quien hablo, y el que me hable, será bárbaro para mí.
  3. Meditación del día 2

    Se puso a aprender el idioma de su gente siendo obispo y adulto.

    San Pablo escribe a una comunidad que presumía de hablar en lenguas extrañas, y les baja los humos: si lo que dices no se entiende, hablas al aire. Hay muchas lenguas en el mundo, y si no entiendo la tuya, seré un extranjero para ti y tú para mí.

    Toribio era un jurista castellano que llegó a Perú ya adulto. Se puso a aprender quechua para poder hablar directamente con los indígenas, y exigió a sus curas que lo aprendieran también: un sacerdote que no hablara la lengua de su pueblo no podía atenderlo bien. Para un arzobispo de su época, que podía usar intérpretes, era un gesto de respeto poco común.

    Hoy no se trata solo de idiomas. Hay padres e hijos que hablan lenguajes distintos, médicos que no se hacen entender por sus pacientes, sacerdotes que predican en un registro que nadie sigue. Hacer el esfuerzo de hablar la lengua del otro es una forma de amor. Empieza por preguntarte si la gente que te importa realmente te entiende, o solo asiente por educación.

  4. Petición

    Que haga el esfuerzo de hablar el idioma del otro.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo Toribio de Mogrovejo,
    pastor incansable de tu pueblo:
    ruega por nuestros obispos y sacerdotes,
    por las comunidades más lejanas
    y por los pueblos que siguen siendo explotados.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.