Día 7 de 9

Séptimo día — La oración que sube

  1. Oración de todos los días

    San Rafael arcángel,
    medicina de Dios:

    ve delante de mí en el camino de estos días,
    cura lo que se pueda curar
    y acompaña a los que quiero.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Tobías 12,12-15

    12 Cuando tú orabas con lágrimas, y enterrabas a los muertos, y te levantabas de la mesa a medio comer, y escondías de día los cadáveres TOBÍAS en tu casa, y los enterrabas de noche, yo presentaba al Señor tus oraciones. 13 Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue necesario que la tentación o aflicción te probase. 14 Y ahora el Señor me envió a curarte a ti, y a libertar del demonio a Sara, esposa de tu hijo. 15 Porque yo soy el ángel Rafael, uno de los siete espíritus principales que asistimos delante del Señor.
  3. Meditación del día 7

    Dice en el relato que presenta ante Dios las oraciones de los que sufren. Nada se pierde.

    Al final del viaje el compañero de Tobías revela quién es: soy Rafael, uno de los siete ángeles que están ante el Señor. Y le dice al padre algo muy consolador: cuando tú rezabas con lágrimas y enterrabas a los muertos a escondidas, levantándote de la mesa sin terminar de comer, yo presentaba tu oración ante el Señor. Nada de aquello se había perdido, aunque Tobit no viera ningún resultado durante años.

    Hay temporadas en las que rezar parece hablarle a una pared: pides por un hijo que sigue igual, por un trabajo que no llega, por una enfermedad que avanza. Este pasaje no promete que todo se resuelva como quieres, pero sí que tu oración llega. Fíjate además en lo que Tobit hacía mientras rezaba: enterraba a los muertos que nadie quería enterrar, aunque fuera peligroso. Su oración iba acompañada de obras. Hoy entrega a Dios esa petición que llevas tiempo repitiendo, y haz al mismo tiempo algo bueno por alguien que no te lo pueda devolver.

  4. Petición

    Presenta esta oración mía,
    que a veces no sé si llega.
    Amén.

  5. Oración final

    San Rafael arcángel,
    medicina de Dios y compañero de camino:
    acompaña nuestros viajes,
    cura nuestras enfermedades
    y lleva nuestras oraciones ante Dios.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.