Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 1 de mayo
Oración de todos los días
San Peregrino,
que sufriste en tu propio cuerpo lo que hoy sufre tanta gente:
acompaña a los enfermos de cáncer.A los que empiezan el tratamiento,
a los que lo han terminado y esperan resultados,
y a los que ya saben que no hay cura.
Amén.Lectura del día
35 ¿quién, pues, podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Será la tribulación? ¿O la angustia? ¿O el riesgo? ¿O la persecución? ¿O el cuchillo? 36 (Según está escrito: Por Ti, ¡oh Señor!, somos entregados cada día en manos de la muerte; somos tratados como ovejas destinadas al matadero). 37 Pero en medio de todas estas cosas triunfamos por virtud de Aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni virtudes, ni lo presente, ni lo venidero, ni la fuerza, 39 ni todo lo que hay de más alto, ni de más profundo, ni otra ninguna criatura podrá jamás separarnos del amor de Dios, que se funda en Jesucristo nuestro Señor. Incredulidad de los judíos
Meditación del día 9
Mañana es su fiesta. Lo que él dejó no es una promesa de curación: es una manera de pasar por esto.
Pablo hace una lista de todo lo que podría separarnos del amor de Dios: tribulación, angustia, peligro, espada. Y luego otra, más amplia: ni la muerte ni la vida, ni lo presente ni lo venidero. Nada. No promete que esas cosas no lleguen. Promete que no tienen la última palabra.
Peregrino Laziosi murió en Forlì en 1345, ya anciano, y fue canonizado en 1726. Lo que dejó, más que la noticia de una curación, es una manera de pasar por la enfermedad: sin negar el miedo, rezando la noche antes, sirviendo a otros enfermos cuando pudo. Por eso se le reza en capillas de hospitales y junto a camas de quimioterapia, y no solo cuando se espera un milagro.
Al terminar esta novena, piensa en los nombres que has dicho estos nueve días. Algunos se curarán, otros vivirán años con la enfermedad, otros quizá no lleguen al próximo año. Para todos vale la misma frase: nada podrá separarlos del amor de Dios. Ni el diagnóstico, ni el tratamiento, ni el final. Mañana, en su fiesta, encomiéndalos otra vez.
Petición
San Peregrino, gracias por estos nueve días.
Intercede por los enfermos que te he nombrado.
Amén.Oración final
San Peregrino Laziosi,
que llevaste en tu cuerpo la enfermedad
y en tu alma la paz:
intercede por los enfermos de cáncer,
por los que los cuidan
y por los que hoy han perdido la esperanza.
Amén.
Con este día se cierra la novena.