Día 5 de 9
Quinto día — Por los migrantes de hoy
Oración de todos los días
San Pedro Claver,
esclavo de los esclavos:que yo no pase de largo
delante de la gente a la que este mundo trata como mercancía.
Amén.Lectura del día
17 porque el Señor Dios vuestro es el Dios de los dioses y el Señor de los señores; Dios grande y poderoso y terrible, que no es aceptador de personas, ni se gana con dones; 18 hace justicia al huérfano y a la viuda; ama al extranjero y le da sustento y vestido. 19 Y así vosotros amad siempre a los extranjeros, pues lo fuisteis igualmente en la tierra de Egipto.
Meditación del día 5
Los barcos de entonces se parecen demasiado a las pateras y a los camiones de ahora.
El Deuteronomio describe a Dios como alguien que hace justicia al huérfano y a la viuda y ama al extranjero, dándole pan y vestido. Y da una razón para que Israel haga lo mismo: vosotros también fuisteis extranjeros en Egipto. La memoria de la propia migración es la base de la hospitalidad.
Los barcos que llegaban a Cartagena traían gente hacinada, enferma, sin saber a dónde iba, después de un viaje en que muchos morían. La comparación con lo que sucede hoy es inevitable: las pateras en el Mediterráneo, los camiones sellados en la frontera de México, las lanchas que cruzan el Darién, los caminantes que atraviesan Colombia a pie. No son lo mismo que la trata de esclavos, pero el desprecio con que se mira a quienes viajan así se parece demasiado.
Casi todas nuestras familias tienen alguna historia de migración: un abuelo que llegó del campo, un tío que se fue a otro país, un hijo que vive lejos. Hoy recuérdala. Y cuando oigas hablar con desprecio de los migrantes, en la calle o en tu propia casa, no te calles.
Petición
Protege a los que hoy viajan hacinados
buscando sobrevivir.
Amén.Oración final
San Pedro Claver,
esclavo de los esclavos:
ruega por las víctimas de la trata y del racismo,
por los migrantes
y por los que trabajan defendiéndolos.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.