Día 5 de 9
Quinto día — Por los mártires de América
Oración de todos los días
San Óscar Romero,
pastor asesinado en el altar:dame tu clase de valentía,
la de decir en voz alta lo que todos saben y nadie nombra.
Y guárdame del odio.
Amén.Lectura del día
13 En esto, hablándome uno de los ancianos, me preguntó: Ésos, que están cubiertos de blancas vestiduras, ¿quiénes son?, y ¿de dónde han venido? 14 Yo le dije: Mi Señor, tú lo sabes. Entonces me dijo: Éstos son los que han venido de una tribulación grande, y lavaron sus vestiduras, y las blanquearon en la sangre del Cordero: 15 Por esto están ante el solio de Dios y le sirven día y noche en su templo; y Aquel que está sentado en el solio, habitará en medio de ellos; 16 ya no tendrán hambre, ni sed, ni descargará sobre ellos el APOCALIPSIS sol, ni el bochorno, 17 porque el Cordero que está en medio del solio, será su pastor, y los llevará a fuentes de aguas vivas, y Dios enjugará todas las lágrimas de sus ojos.
Meditación del día 5
Con él murieron catequistas, monjas y campesinos cuyos nombres no se saben.
Uno de los ancianos pregunta quiénes son los que van vestidos de blanco, y él mismo responde: son los que vienen de la gran tribulación. Ya no tendrán hambre ni sed, el Cordero será su pastor y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.
Romero es el mártir más conocido de El Salvador, pero no el único. Antes y después de él murieron sacerdotes como Rutilio Grande, tres religiosas y una misionera laica estadounidenses asesinadas en diciembre de 1980, los seis jesuitas de la UCA junto con Elba y Celina Ramos en 1989, y miles de catequistas, delegados de la Palabra y campesinos cuyos nombres solo conocen sus comunidades.
La masacre de El Mozote, en 1981, dejó cerca de mil muertos, muchos de ellos niños. Durante años se negó que hubiera ocurrido. Los mártires anónimos de nuestros países no tienen estatuas ni causas de canonización, pero tienen un lugar en esa multitud vestida de blanco. Hoy reza por ellos y por las familias que todavía esperan verdad y justicia.
Petición
Acuérdate de los mártires anónimos de nuestros países.
Amén.Oración final
San Óscar Arnulfo Romero,
pastor y mártir de tu pueblo:
ruega por nosotros,
danos valor para decir la verdad
y corazón sin odio.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.