Día 1 de 9

Primer día — El que cambió

  1. Oración de todos los días

    San Óscar Romero,
    pastor asesinado en el altar:

    dame tu clase de valentía,
    la de decir en voz alta lo que todos saben y nadie nombra.
    Y guárdame del odio.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Juan 3,1-5

    1 Había un hombre de la secta de los fariseos llamado Nicodemo, varón principal entre los judíos, 2 el cual fue de noche a Jesús, y le dijo: Maestro, nosotros conocemos que eres un maestro enviado de Dios; porque ninguno puede hacer los milagros que Tú haces, a no tener a Dios consigo. 3 Respondióle Jesús: Pues en verdad, en verdad te digo que quien no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede nacer un hombre, siendo viejo?, ¿puede acaso volver otra vez al seno de su madre para renacer? 5 En verdad, en verdad te digo, respondió Jesús, que quien no renaciere por el bautismo del agua, y la gracia del Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de Dios.
  3. Meditación del día 1

    No nació valiente: se volvió valiente cuando mataron a su amigo Rutilio. Convertirse es posible a los sesenta años.

    Nicodemo es un maestro respetado que va a ver a Jesús de noche, para que no lo vean. Cuando oye que hay que nacer de nuevo, pregunta con lógica de adulto: ¿cómo puede un hombre nacer siendo viejo?

    Óscar Arnulfo Romero tenía 59 años cuando lo nombraron arzobispo de San Salvador en febrero de 1977. Lo eligieron, en parte, porque se le consideraba un hombre prudente que no daría problemas. Un mes después asesinaron al jesuita Rutilio Grande, amigo suyo, junto con un anciano y un adolescente que iban con él. Romero fue a velarlos esa noche, y quienes lo conocían dicen que algo cambió en él.

    Nos gusta pensar que a cierta edad uno ya es como es. Romero demuestra lo contrario: una persona mayor, con ideas firmes, puede ver lo que antes no veía y cambiar de rumbo. No es fácil, porque implica reconocer que antes estaba equivocado. Hoy pregúntate qué injusticia has mirado tanto tiempo que ya no la ves.

  4. Petición

    Cámbiame en lo que tengo que cambiar,
    aunque ya me crea mayor para eso.
    Amén.

  5. Oración final

    San Óscar Arnulfo Romero,
    pastor y mártir de tu pueblo:
    ruega por nosotros,
    danos valor para decir la verdad
    y corazón sin odio.
    Amén.

Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.