Día 8 de 9

Octavo día — La oración en su evangelio

  1. Oración de todos los días

    San Lucas, médico y evangelista:

    bendice a los que curan y a los que cuentan.
    Dame tu mirada:
    la que se fija en el herido del camino
    y en la mujer que nadie nombra.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 22,39-46

    39 Salió, pues, Jesús, acabada la cena, y se fue, según costumbre, hasta el monte de los olivos para orar. Siguiéronle asimismo sus discípulos. 40 Y llegado que fue allí, les dijo: Orad para que no caigáis en tentación. 41 Y apartándose de ellos como la distancia de un tiro de piedra, hincadas las rodillas, hacía oración, 42 diciendo: Padre mío, si es de tu agrado, aleja de Mí este cáliz: no obstante, no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 En esto, se le apareció un ángel del cielo, confortándole. Y entrando en agonía, oraba con mayor intensión. 44 Y vínole un sudor como de gotas de sangre que chorreaba hasta el suelo. 45 Y levantándose de la oración, y viniendo a sus discípulos, hallólos dormidos por causa de la tristeza, 46 y díjoles: ¿Por qué dormís?, levantaos y orad, para no caer en tentación. SAN LUCAS Prendimiento
  3. Meditación del día 8

    Es el que más veces muestra a Jesús rezando, y de noche.

    En el monte de los Olivos, Jesús se aparta de los discípulos a la distancia de un tiro de piedra, se arrodilla y reza. Lucas, el único que lo cuenta, añade que bajó un ángel a confortarlo y que sudaba como gotas de sangre. Al volver, encuentra a los discípulos dormidos de tristeza.

    Lucas muestra a Jesús rezando en los momentos decisivos: en el bautismo, antes de elegir a los doce, cuando pasó la noche entera en oración, en la transfiguración, en la cruz. Se retiraba a lugares solitarios, muchas veces de noche. No era un adorno de su vida: era el centro desde el que tomaba decisiones.

    A la mayoría nos cuesta encontrar un rato a solas. Hay ruido, trabajo, hijos, pantallas. Pero un rato no tiene que ser una hora. Pueden ser diez minutos antes de que se despierte la casa, o en el carro aparcado antes de entrar al trabajo, o en una iglesia vacía al salir. Lo importante es que sea a solas y que sea a menudo. El resto se aprende rezando.

  4. Petición

    Dame ratos de oración a solas.
    Amén.

  5. Oración final

    San Lucas, médico y evangelista,
    que contaste la misericordia de Dios:
    ruega por los médicos y los enfermos,
    por los que comunican
    y por los que necesitan volver a casa.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.