Día 8 de 9
Octavo día — El precio justo
Oración de todos los días
San Isidro labrador,
jornalero de Dios:pide por los que trabajan la tierra,
por la lluvia a tiempo
y por el precio justo de lo que producen.
Amén.Lectura del día
4 Escuchad esto vosotros los que oprimís al pobre, y estrujáis al menesteroso del país, 5 y decís: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos los géneros; y pasará el sábado, y sacaremos fuera los granos; achicaremos la medida, y aumentaremos el peso del siclo, sustituyendo balanzas falsas, 6 para hacernos con el dinero dueños de los miserables, y con un par de sandalias comprar por esclavos al pobre, y vender a buen precio hasta las ahechaduras del trigo? Última catástrofe 7 Este juramento ha hecho el Señor contra la soberbia de los hijos de Jacob: Yo juro que no me olvidaré jamás de todo lo que han hecho.
Meditación del día 8
El que produce cobra lo último y lo menos. Eso no es meteorología: es injusticia.
Amós escucha a los comerciantes que esperan con impaciencia que pase la fiesta para volver a vender: achicaremos la medida, subiremos el precio, usaremos balanzas falsas, compraremos al pobre por un par de sandalias. Y Dios jura que no olvidará lo que hacen.
El campesino suele ser el último de la cadena. Vende a un intermediario que paga poco, que a su vez vende a otro, y el producto llega al supermercado varias veces más caro. Cuando sobra cosecha, el precio se hunde; cuando falta, el que gana es el que acopia. Hay años en que sale más barato dejar la fruta en el árbol que recogerla.
Eso no es mala suerte ni culpa del clima: es una forma de injusticia que tiene responsables. Se puede cambiar con cooperativas, con mercados campesinos, con leyes que protejan al pequeño productor y con consumidores que pregunten de dónde viene lo que compran. Hoy, si puedes, compra algo directamente a quien lo cultivó.
Petición
Que se pague al campo lo que vale su trabajo.
Amén.Oración final
San Isidro labrador,
que trabajaste la tierra y no dejaste de rezar:
bendice nuestros campos,
danos lluvia a tiempo
y pan en nuestra mesa.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.